martes, febrero 27, 2018

Ponele... -- Poema

que eran las doce...
no sé si medianoche
o si fue al mediodía
pero sé que ibas en medias
y entregada por completo.
Tenías miedo, claro,
dar parte de tu cuerpo
es entregar un lugarcito del alma.

Yo temblaba, silencioso y honesto,
los honestos siempre temblamos,
pero no por miedo... ponele,
temblaba porque la honestidad
sabe que es fugaz
como la felicidad, como el amor,
como el calor de una caricia.

Tembloroso te di mi honestidad
y vos me apretaste contra tu pecho
y entre sonrisas y suspiros
no sé como ni por qué
en un vaivén nos desarmamos y morimos...
ponele.

No morimos como mueren los muertos
no morimos como mueren los viejos
ni siquiera morimos como mueren los nuevos.
Morimos como mueren los mártires... ponele,
que luego de muertos viven con más fuerza
en la imaginación, en el recuerdo, en la necesidad colectiva
que siempre clama justicia aunque esta más no parezca
un mero punto de vista.

Eran las doce cuando
vos en medias pero entera y yo
tembloroso por honesto
nos morimos como entes
y empezamos a ser...
seres.

Ponele...

lunes, febrero 26, 2018

Transformación -- Poema

Era una sombra
oscura, por supuesto,
no había en ella luz
ni claridad, ni deseo.
No sé por qué
pero había depositada en ella
una cierta esperanza;
esperanza de que esa sombra
no fuera aquello que la produce.
Fue tal vez el concepto,
el miedo, la realidad o el memento
de aquellas cosas que quitar prefiero
primero, antes que recordarlas
y revivirlas momento a momento.
Y ciego desde la ventana recorrí
cada uno de los paisajes que necesité ver
que me obligué a creer
haciendo de ciertas pinturas
verdaderos horizontes.
La sombra lo cubrió todo
y bajo la sombra se desplegó la tormenta
y no hubo rayos de razón que surquen
la oscuridad de la incertidumbre
con su franquísima etericidad luminiscente.
Sombrío y solo soy tormenta
su color, su tonalidad, su aroma, su esencia;
sombra de olvido sin recuerdos
en un tiempo que se perpetúa
en un reloj sin péndulo ni sonidos.

sábado, febrero 24, 2018

La llegada -- Poema

Crujió la puerta, y las bisagras añejas y las maderas húmedas del suelo
sacaron su olor guardado desde hace tiempo.
No había en su memoria huellas de pisadas
ni la caricia de los trapos embebidos en cera con promesas de lustre y protección.

El aire que entró súbitamente ausentó el espacio de aquellos olores que
desagradables, en el tiempo, parecen asentarse, acentuarse.
Los humedales en las paredes se pintaban abstractos, esqueléticos,
con formas de neuronas en sinapsis escapando del alzheimer.

La sombra oscura crece más por dentro de aquellos pensamientos
de los que se quiere huir. ¿Cómo escapar de mí? ¿Cómo recuerdo
el camino de llegada si no me acuerdo de cuándo partí?

Ningún rincón suena como entonces, ni los aromas se ven igual,
las ososas sombras del pasado hoy son fantasmas que al todo
transforman y distorsionan dándole la bienvenida al olvido.

viernes, febrero 23, 2018

Momento -- Poema

Duró lo que dura un suspiro de nube,
un rapto de arrojo, el sonido de un hueco:
un manojo de ratos.

Fue tan fugaz que lo creí para siempre. 

jueves, febrero 22, 2018

Adiós -- Poema

Llegó
como llega la dulce marea que lame la arena agria de la orilla
como llega la parca al principio de la cama donde lucha el moribundo
como llega la paz luego de la tormenta
como la tristeza llega,
llegó.

Trajo
la canasta llena de esperanzas, recuerdos y tinieblas;
de miedos, azares, proezas, certezas y confusiones
de realidad, de alegrías, alergias e ilusiones
todo mezclado en la canasta
trajo.

Se fue
como las cosas que se suben al bus del olvido que a ningún lugar va
como los picos nevados, las nubes, la caricia de una brisa y el calor del tal vez
como la paz luego de la tormenta
como la realidad, las alegrías, las alergias y las ilusiones.

Trajo todo y no trajo nada.
Llegó y se fue.