sábado, junio 29, 2013

Cuando el Laértida vio el humo desde el ponto -- Poema

Odiseo, junto a su perro y su fiel criada
Cuando no pude regresar
pues me cerraron los caminos
y el cruel hado
puso ante mi falsos dichos

al desespero
no entregué mi esmero
ni flaquee con miedo
ante lo que era el incierto.

Con un millar de argucias
pude encontrar la piedra
donde cimenté la historia entera
que añoro recuperar.

¿Crees que a la ira de los Dioses
puedo temerle?
Tras de mi dejo un rastro de enemigas muertes

¿Crees que al inexorable pasar del tiempo
puedo vencerle?
Tras de mi dejo un rastro de amigas muertes.

Regreso a la piedra que cimenta
a la sangre que sempiterna
de Padre en hijos se convierte.

Vuelvo a la tierra seca
donde mi madre me dio vida
y mi padre dio loor.

Aunque nadie sepa
de quien es el rostro que porto,
vuelvo a la tierra a la que di tanto honor.

¡Aquí estoy, Ítaca mía!
¡He vuelto para yacer dentro tuyo,
Soy Odiseo, tu amoroso señor!

1 comentario:

Francisco del Río dijo...

Solo una palabra nace en mi mente despues de leer este poema: ESPLÉNDIDO.

Saludos.