domingo, marzo 16, 2025

Impaciente

No esperé que sucediera 
como suceden los tal vez
ni que fuera el azar 
quien se encarge de hacer
que lo que no sea, es.

No esperé el momento perfecto,
tal vez por inexperiencia, 
por ignorancia, por falta de paciencia,
de fe, no lo sé.

Tal vez, simplemente, no crea
que existe lo perfecto 
pero vuelvo a ver tus ojos 
y de pronto olvido todo en lo que creo.

Cautivo,
me pierdo en los pasillos del deseo
en los que hay puertas y ventanas
que el presente cerró. 

Tal vez mañana
cuando a nadie nada ya le importe 
la existencia de esas puertas
de esas ventanas 
podamos mirarnos a los ojos 
sentirnos íntimos
y –porque no–
perfectos. 

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