viernes, enero 25, 2008

El viejo y las uvas -- Fragmento

No es tarde, nunca lo es, al menos eso es lo que dicen las malas lenguas, pero el sol redondo y simpático ya está lamiendo el horizonte, desapareciendo despacito, sus últimos rayos rozan de colores las flores blancas del jardín y una neblina suave pinta de un blanco traslúcido como un manto de gasa que cubre el horizonte. Sentía que su cenit estaba llegando lo que lograba que las flores del jazmín le oliesen amargas, que las rosas parezcan desprolijas y que la soledad, acomodada en el centro de su alma y de su corazón que sentía marchito como las peonías que habían sido castigadas por los rayos del sol y la falta de agua. Se acercó a ellas y les echó un leve chorrito de agua tratando, Dios sólo sabe, de lavar un poco la tanta mierda que traía encima. No podía creerlo. Esto era la vida, tan sólo esto? Este puñado de nada? Interpretaciones? No es nada más que esto? un simple y asqueroso juego de química? Mierda! De qué vale? De qué sirve? Qué sentido tiene todo? El que yo le doy? El que yo creo? El que yo invento? Por Dios!! Si estoy mal o dolido, el aroma de las flores es hedor, el amor es agresión, la lluvia una maldición, aunque si estoy bien... todo lo mismo es distinto. Y para peor, esa es mi verdad, mi única verdad que late en mi cuerpo y en mi realidad tan tangible que mi corazón se llena de gozo o se marchita y queda igual o peor que estas peonías que para nada aparentan servir ya. Todo es cuestión de puntos de vista, del manejo de las energías, del comprender que nada está hecho ni existe para jodernos la vida, que nadie nos quiere lastimar, que en sí el ser humano es un ser naturalmente sano, con todas las injusticias posibles, pero justo dentro de sus posiblidades naturales. Somos lo que somos, el resultado de tantas mutaciones que ya ni sabemos cual fue el comienzo. Estamos seguros del ahora, del ya, lo demás son suposiciones, supersticiones. Existencialismo, esto es el maldito existencialismo. Y lo peor es que ni siquiera es importante, es una larga paja que no tiene sentido ya que nunca acaba. Que mierda deberían importarme estas cosas! De qué sirven? Me hacen mejor como ser humano? Y con eso qué? Me gano el cielo por ejemplo? A quien carajo le importa! Ni siquiera sé si existe, si si, entiendo, es cuestión de fe, es sólo creer en eso. Creer, para qué? cual es el objeto? Y caigo en lo mismo, caigo en mi mismo una y otra vez, revolcándome en mi propia mierda, porque este planteo nace desde mi dolor, desde mi soledad, no sale de mi cuando estoy en éxtasis, no sale de mi cuando los aromas son dulces y me obligan a recordar con sonrisas cosas que tal vez ni pasaron. Esta es mi propia mierda, mi propia nada en la que me oculto de nada, como si jugara solo a las escondidas y yo mismo me persiguiera... Pues acá estoy infeliz de mierda! No me veo por que los ojos miran para afuera! Acá estoy, no te das cuenta ni de tu existencia hasta que no te sentís un sorete, si fueras ciego y no te doliese ningún dedo de la mano, sabrías de la existencia de tu mano? No lo sabrías, la intuirías, tendrías que tocar tu mano con la otra para darte cuenta que tienes las dos puestas, que ninguna se ha escondido... No es así? Dime entonces donde es que dobla tu intestino, en qué parte, señálame el recorrido que hace y me saco el sombrero en son de felicitación. Sólo sabes donde tienes las tripas cuando se te revuelven del asco por vos mismo, por la existencia que tienes o crees tener. Si estás en la cima te sientes poderoso y la montaña es un punto a tus pies, si estás en la sima te siente nimio y la montaña es un mundo, mientras la subes pierdes ganas, lloras ríes, gente que se muere, gente que nace, dicha tristeza, bla bla bla, mientras la bajas, ganas pierdes, ríes lloras, gente que nace, gente que se muere, tristeza dicha, alb alb alb. El amor? siempre da vueltas, a veces mata, a veces no, te piensas que eso cambia algo en algo? Nah, nada cambia, sólo que te sientes completo cuando las cosas están bien y te sientes roto cuando las cosas están mal. Como todo, como nada, como la vida misma se va sucediendo todo el tiempo así misma continuamente pasando y pasando y pasando por cada uno de nosotros, con las mismas noticias repetidas, sin sentido, innertes o vivas, da lo mismo. Son siempre las mismas, desde que eramos habilis que la vida no cambió para nosotros, el hombre en la luna era el mismo reto que la rueda. No! Dirás de pie, cree lo que quieras, pero es así. Sin vueltas. Cada cosa en su tiempo, radicalmente son lo mismo unas con otras. Nada cambia, ni cambió desde entonces, solo nuestras formas de ver las cosas. Igualmente necios somos, y tan así somos que justificamos nuestra ignorancia con nuestra ignorancia misma. Qué sentido tiene esto? De qué sirve la vida? Qué importa, al fin y al cabo si estás en el baile que mejor que bailar y si bailás por que no hacerlo sin prejuicio ni preocupaciones, sin meterse en la danza de otro, sin preguntarse, ni juzgarse, ni matarse... al fin y al cabo, somos lo que somos y nada tiene sentido, ni nosotros mismos tenemos sentido, somos la conclusión de un montón de conjunciones químicas, y sin embargo nos preocupamos por todo, contínuanente, repetidamente, como si de algo valiera nuestra preocupación. Si nuestro fin es reproducirnos, entonces hagamos el amor sin razones ni sentidos, si nuestro fin es espiritual, amemos sin exigencias ni porques. No creo que la finalidad del ser humano exista más allá de simplemente ser, y que nos multipliquemos hasta que ya no podamos más. La razón sólo causa caos y confusión en nuestras mentes, confunde a los sentimientos y nos lleva a un abismo del cual no hay retorno. Miró de nuevo el jardín, la luna nueva tal vez estaba en el cielo pero cómo saberlo. Las flores blancas resaltaban en la noche como luceros, el aroma de los jazmines inundaba el alma dando cierta paz embriagadora, los rosales mostraban los frutos de su esfuerzo y se veían tan hermosas que había ya olvidado el sin sentido de sus estados, no había de qué ocuparse más que de la felicidad misma que volvía a recorrerlo por completo, en un acto inconciente arrancó las peonías de un solo tirón, para no alimentar sus culpas al pedo en otro momento de confusión. Volvió a su casa, entró en ella y siguió leyendo a Kafka como si nada hubiera pasado, pero muy dentro de él sabía y entendía que un nuevo amanecer lo estaba esperando.

1 comentario:

laila guerin dijo...

te leo y me veo en esos días a los que yo llamo malas rachas...todos tenemos ; pero el amor vale la pena, no se, yo todavia creo, Peace and Love