sábado, mayo 23, 2009

Yendo – Poesía

Recojo de a uno
las flores y frutos
de un tiempo prohibido
no escojo al olvido
aunque el recuerdo
a veces duela hasta la médula,
aunque el miedo me arrincone
y el llanto me deshidrate,
aunque ya nada entienda
y a diario en la lucha, muera.

No he de sufrir el presente
aquí construyo aquello
que más adelante por mi espera
y allí le daré uso.

Cargo en los hombros
el oscuro silencio
el dolor del recuerdo
el sopor del olvido
el fragor de la batalla
la amarga victoria
la dulce retirada
y volver a casa

vencido
pero aún con vida
vivo,
con aún más experiencias
experimentado
aunque derrotado
derrotado,
pero con vida.

Regreso a casa
cargando en los hombros
todas las flores y frutos
que junto mientras camino.

1 comentario:

Mario Claro Trigo dijo...

La esperanza y la humildad, siempre esperar, y han de llegar cuándo uno mejor preparado se halle.