miércoles, septiembre 25, 2013

Hueco de rosas -- Poema

No puedo refugiarme
en el suspiro que escapa de tu boca
ni puedo a tu mirada
por  pudor ni temor entregarme

inconstante y recio como un mar en llamas
me pierdo en el laberinto
de mis flores enredadas
detrás, en mi pasado
pétalos marchitos me recuerdan
irónicamente constantes:
Ey no olvides,
aún no has muerto.

Me canso a mí mismo
en este eco vacío
de esperanza y de sentido
de nada vale la palabra
si otra vez he prometido.

He aquí mi sentencia
que se llene el cielo con rayos y centellas
que el infierno en mierdas se hunda por maldito
que tus pies jamás olviden su camino
y que el destino peregrino
nunca pruebe nuestra suerte.

1 comentario:

Francisco del Río dijo...

Leído el poema y encantado de haberlo hecho. Un verdadero placer.
Saludos.