domingo, enero 08, 2023

A la vera de un destino posible

Y un día que mis pasos no tenían destino propio
hubo un banco a orillas de un próximo atardecer
que sin querer los invito detenerse un rato;
el silencio que traía el horizonte olía a tardanza,
sin embargo,
los pies del reloj caminaban sin apremio
pues sabían que su vida era un continuo retorno
y es por eso, seguramente,
que creen haberse vaciado de sentido
y ahora eligeb ser la sombra preferida existente
entre mi obligada inocencia y las huellas que he dejado hasta llegar aquí
ante tus ojos, que sin mirame,
pensando en mí,
suspiran.

viernes, diciembre 30, 2022

Fin de año

Me pregunto si el tiempo sabe de qué se trata morir
el cómo se siente que te vas deshojando de a poco e inexorablemente
de esta emoción profunda que nos causan aquellos que quedaron
en un recodo del camino, en una esquina sin nombre, en un momento sin motivos.

Me pregunto si el tiempo sabe lo que es la ansiedad de ese último beso que nos espera
de ese primer abrazo, de ese paso hacia un abismo distraído e ignorante de sí mismo
de este adiós irremediable que huele a brindis y a velorio.

Me pregunto si el tiempo entiende que su existencia 
solo depende de la creencia de aquellos que lo trashumamos 
con cronómetros, onomásticos, calendarios y salas de espera.

Me detengo silencioso un paso antes del horizonte y veo
que más allá de mis dichos, de mis pensamientos, de mis creencias 
al cielo le importa un bledo si atardece o amanece.

 

sábado, diciembre 17, 2022

¿Por qué sería de otra manera?

En mi mesa se sientan todos,
reyes y mendigos
curadores y asesinos 
charlatanes y filósofos,
de juzgar yo no soy digno
en tanto al porqué y al cómo
de aquello que piensen o quieran los otros;
el mundo se ha vuelto agresivo
con aquellos que son distintos,
y es por esto que a mi mesa
invito yo a quien sea.

Quien no quiera, no se sienta,
esto a mí no me interesa,
nadie tiene razón cierta
en el qué de las ideas. 

Existen los que me tildan
de tener poca valentía
o confusa ideología
sin embargo, amigos míos,
si hay de mí algo bien sabido  
es en qué lado de la cama duermo
y que soy esclavo y dueño
de lo que digo, hago y sueño.

miércoles, noviembre 30, 2022

Por otro lado

Es cierto que la soledad me come
que ocupa demasiado espacio en la cama
que nubla algunos atardeceres
y que llena los rincores de índices culpantes.

Es cierto que el silencio aturde
que la piel seca, a los abrazos teme
y a los besos olvida.

Es cierto que la ilusión agoniza 
y que el alma, pequeñita,
duele siempre cada día
-sin acostumbrarse nunca-
un poquito más, sin querer.

Por otro lado
es sano rencontrarme con el qué de mi mirada
con el porqué de mis ideas
y la sinrazón de este viejo corazón 
que al fin se ha puesto al día
con mi carne
con mi destino
con mi espíritu.

martes, noviembre 29, 2022

Inopiertunos

Estos pies míos,
tan pedestres, tan terrestres,
tan olvidados de ambición y tan llenos de tierra,
se acostumbraron tanto al césped 
que desdeñan las plantillas 
las planillas
las instituciones 
y los subterráneos. 

Estos pies míos 
que se acarician entre ellos antes de irme a dormir 
que me llevan y me traen 
sin. pedirme nada a cambio,
que me obligan y tropiezan 
cuando la atención se desparrama 
y voy pensando en cualquier cosa.

Estos pies míos 
que a veces me aguantan
que a veces no
le reprochan a mi ser
por qué no he seguido las huellas 
que dejaste en mi vida 
antes que te esfurmes en la niebla del tal vez.

lunes, noviembre 21, 2022

Tu regente mi luna


Siempre me ha seducido la luna,
su abrazo blanco y pacífico
de silenciosa compañía en la oscuridad nocturna,
su lento pasear por los jardines celestiales
cuando los dioses se duermen
mientras se encienden las estrellas.

Siempre me ha gustado su cuerpo, 
pálido y cambiante, lejana navegante
de un mundo que se ha puesto el calzado en la cabeza.

Y ella, siempre etérea, tan así,
noble, dulce y pura,
canta en la silenciosa noche y abre caminos ciegos,
ensalza a las sombras para que veas 
que los miedos no son más que miedos, y vencerlos...
es tu tarea.

Siempre me has seducido, cambiante luna,
más que los planetas ostentosos
que disfrazados de cautela
se esconden como soles 
brillando inalcanzables,
en cambio vos,
tan cercana, tan humana,
no puedo dejar de admirarte.

Ojalá pudiera, ser visible a tus ojos de ensueño,
que me reconozcas en la tierra 
como yo en el cielo claramente te siento,
y que me esperes sonriendo ansiosa
como yo espero tu renacimiento.

Anhelo la noche en que me veas
-entre las miles de personas que te admiran-
mortal y dispuesto a entregarme
silencioso y sin rodeos
a ir con vos por todo el cielo 
sembrando y cosechando sueños.

domingo, noviembre 20, 2022

Queriendo té

Quisiera acompañarte en tus quehaceres cotidianos,
en tu despertar despacito, en tu mate calentito
con bizcochitos recién horneados, o en ese café con leche
con tostadas y queso blanco.

Quisiera escucharte cantando en la ducha, en el cuarto
y mientras caminás descalza
por mis jardines sin sueño mas florecidos en realidades.

Quisiera echarnos a mirar las estrellas y construir posibilidades, 
treparnos en cada árbol sin irnos por las ramas para llegar a la semilla
que en lo más hondo y primitivo, por vos y por mi espera.

Quisiera caminar por la costanera cuando la nieve desespera
y cuando la lluvia se hace dueña de los colores del otoño
también con vos caminar quisiera,
en el verano con su abrazo y con la brisa en primavera.
andar andando juntos, de a pasos pequeños y sin sobresaltos
dando vueltas por esas calles
que alguna vez supieron creer quién era.

Quisiera, poder mirarte a los ojos sin tumbas, flechas, ni promesas 
y entender que me tenés por ahí, en algún rincón de tu quehacer
con una taza de té, esperando ansioso porque vuelvas.