jueves, abril 06, 2023

Somos la sombra que tanto nos persigue

He visto al señor con un farol encendido en pleno día
ha estado en el mercado, en los mausoleos, en la caverna,
en YouTube y también en todas las librerías ¿No lo has visto acaso?

Lo encontré bajo la tenue luz de la luna durmiendo plácido y sin frazadas.

Qué tristeza su soledad,
en el afán de encender faroles para deshechar sombras,
solo ha parido nuevas sombras sobre el umbrío umbral de una postmodernidad vaciada de sustancia e ideología,
en su cerrazón, desdibujó aún más el límite de una ignorancia incipiente y queda,
delimitó nuestro porvenir y, nos despojó de un pasado del cual todavía nada habíamos aprendido;
ya se ha escuchado el ruido, pero el rayo ha caído hace tanto que por eso no puedes recordarlo.
¡Dejamos atrás el sentimiento de apremio y parimos el agobio!

¡Despierten! Asesinos entre asesinos, acepten la paradoja de la verdad y entiendan:
La única verdad es la mentira.
La oscuridad, el vacío y el frío  
tienen existencia en sí mismas puesto que son realidades.

¿Qué existiría, si no existieran las estrellas? 
El universo no es más que un momento plagado de sombras en movimiento.

El amor y la plenitud, la finalidad última de la vida, 
son verdades que atormentan la entelequia humana 
y yo qué // he visto al señor // con un farol // encendido en pleno día//
entre dionisíaco y apolíneo ha tratado de inculcarnos
que la sombra oscura que se cierne sobre todos ha muerto,
pero no... 

Hoy apago su farol.

Mil y un sombras desde allí se proyectaban
y se estiraban y atravesaban
a lo largo y a lo ancho a los hombres y mujeres que timoratos temblaban
y sustantivaban dándoles así existencia.

La sombra ha sido siempre la misma,
nunca ha cambiado,
somos nosotros quienes la matamos
para luego más tarde ponerle otro nombre.

He visto al loco del farol erguirse y caminar,
como un gato,
entre las sombras
con una brocha y un tacho de blanca pintura 
con las que dibuja
el contorno de las estrambóticas siluetas nocturnas
que algunos confunden
y que tanto asustan;
para que al despuntar el sol
no olvidemos quién es el depredador
y quién
la presa.
 


No hay comentarios.: