jueves, octubre 16, 2008

Ingratos invasores -- Poesía

Le informaron, le dijeron
que pasaba en aquel pueblo
una trampa habían tendido
en alguna parte del camino
por eso andaban sigilosos
sabiendo que era peligroso
hombres buenos de gran talla
dispuestos a dar batalla
esperaban escondidos
con lanzas, piedras y cuchillos.

Caminaron por el bosque
evitando toda senda
no sea cuestión que toque
la bella Diana su trompeta.
Tan luenga fue la caminata
que hasta las bestias de carga
se sentían agotadas,
los guerreros más varones
sentían húmedos los calzones
es que su vida estaba en juego
y de cansancio estaban llenos.

Cuanto cuidado, cuanto sigilo,
no se oía ni un ruido
ni los pajaron trinaban
ni a soplar el viento se animaba.
Llegando el anochecer
bajo un cielo azul celeste
buscaron donde guarecerse
teniendo tanta mala suerte
que se encontraron cara a cara
con quienes pergeniaron la emboscada
fue tan súbito el encuentro
que ambos dos se sorprendieron
desenvainaron sus espadas
sus cuchillos y sus lanzas.

Cual concierto resonaban
los hierros que chocaban
la hierba verde se teñía
de sangre roja borravina
se escuchaban los gemidos
los suspiros y los gritos
de los que enfrentaban a su suerte
cara a cara con la muerte.

Fue ardua y larga la pelea
todavía hay quienes la recuerdan
como una lucha sin sentido.
La tanta sangre derramada
acabó como cascada
enfermando al ganado
de aquel pueblo cercano.

Murió entonces el ganado,
por la sangre intoxicado
murieron niños y ancianos
por la peste de los soldados
que lucharon con honor
y murieron por amor
a ese estandarte que flamea
en otra parte del planeta
y ni siquiera los recuerda
como héroes de su tierra.

miércoles, octubre 15, 2008

Confianza violada -- Poesía

Comenzaron como amigos
con fuertes abrazos
y promesas sin sentido
pero les creímos
por lo que abrimos la puerta
y los invitamos a pasar
hablamos de nuestras necesidades
y se mostraron comprensivos
amistosos, deseosos por buscar
una solución honesta
a los problemas que aquejan
y les creímos
y los invitamos a cenar
y les dimos lo que pudimos
lo que teníamos, lo que había
y llenaron tanto sus barrigas
que al terminar aflojáronse el cinto
y se recostaron sobre el asiento
y eructaron satisfechos
e hicimos sobremesa
donde sutilmente,
nos tiraron de la lengua
y conocieron nuestro descontento
nuestros conflictos, nuestras internas
nuestra parte flaca, nuestras miserias
y nos repitieron buenas promesas
hablaron de compartir, de repartir,
de libertad, de igualdad, de educación,
mientras pedían perdón
tras cada eructo, tras cada flato
que se echaban sin tapujo y a destajo...
y no nos dimos cuenta de algo raro
que cuando brindaron dijeron chin chin
pero nunca jamás rezaron salud.
Igualmente los invitamos a dormir
les dimos techo, y algunas cobijas,
no teníamos dinero
para tapar las goteras del techo
por lo que con nuestro mayor esfuerzo
hicimos lo imposible para que ellos
se sintiesen igual o mejor
que en su propia casa.
Antes de dormir nos miraron
me posaron una mano sobre el hombro
y contemplaron con una sonrisa
uno por uno a cada miembro de la familia,
nos dieron un guiño, una palmada
nos prometieron ya basta.
Esa noche fuimos felices
aunque dormimos amontonados
unos sobre otros, fuimos felices,
creíamos en ellos, creíamos en nosotros,
el paraíso es un algo perfecto
que sólo se logra con esfuerzo,
y nosotros estábamos dispuestos.
Se fueron por la mañana
recordándonos cada una de sus promesas
que ilusos nos creímos
por lo que cumplimos nuestra parte
desparramamos por todos lados
la promesa de abdicación a nuestras necesidades
y por creerles a ellos los demás nos creyeron
y cumplieron también su parte
se dividieron y se multiplicaron
con la promesa del verbo en pos del hecho
y todos creímos.
Pero llegó el momento del juicio
llegó al fin el momento de hacer
y su primer hecho fue maldecirnos
usar nuestras vergüenzas
para multiplicarse y dividirnos
destruyeron así nuestras casas
empobrecieron nuestros municipios
nos desterraron de allí
donde nacimos y crecimos.
Y se rieron,
y jugaron con ese poder
que nosotros le habíamos dado
y nos hundieron, nos violaron,
mataron con indigencia
a nuestros ancianos
a nuestros hijos
pisotearon las raíces
de nuestra fe
de nuestra esperanza
se cagaron en nuestra ilusión
diezmaron nuestra confianza
y cuando quisimos decir algo
nos atacaron con las fuerzas armadas
y nos dieron de a palos
y nos torturaron
y nos prometieron que si callábamos
no nos pasaría nada malo
y nos callamos
y a pesar de eso
cosas malas seguían pasando.
No queremos más violencia,
no queremos más golpes
hemos sufrido mucho
en manos de esos que se corrompen
queremos una vida en paz
con trabajo para todos,
con orgullo soberano,
con hijos educados
y salud a los ancianos.
Cada voto que les damos
es una invitación a nuestras casas
para que entren y conozcan
nuestras beldades y miserias,
cada voto que les damos
es una última esperanza
que ponemos mientras rogamos
que por favor, ya no se aprovechen
y ya no roben, ni nos maten,
ni nos usen, ni nos mientan.

martes, octubre 14, 2008

No te des la espalda -- Poesía

Nunca jamás te des la espalda
date una mano
date esperanza
nunca jamás te des por muerto
aunque estés a un paso
del infierno, o del cielo
siente la vida de ti fluyendo
por tus poros
por tus venas
nunca te olvides de quien eres
no te maltrates
ni desaires
recuerdate siempre perfecto
lograte así
usa tus miedos
para llegar donde tú quieras
pues está en tí
alcanzar todas tus metas.

lunes, octubre 13, 2008

Has de tu vida una razón -- Poesía

Vístete de mil colores
ríete hasta de ti mismo
la vida no es un paroxismo
ni tampoco todo flores
hay quienes ganan con poco
y se esfuerzan casi nada
aunque están también los otros
que hacen todo y nada ganan.

Busca siempre tu camino
sé el forjador de tu sino
si te caes te levantas
revive si es que te matan
no aflojes nunca a una pelea
no escapés a tu condena
que aunque te parezca dura
no es de nadie más que tuya.

Sé frontal y sé sincero
actúa según tu verbo
lo que es promesa en tu lengua
que sea en el hecho, proeza
y aunque sea todo adversidad
no seas infiel a tu verdad
será ella quien confirme
el por qué de lo que hiciste.

domingo, octubre 12, 2008

Mujer de cabello al viento -- Poesía

Dulce mujer que caminas
a orillas del trémolo viento
que despeina tus cabellos
y me llenas de fantasía

roja es la sangre que en mi cuerpo
fluye al verte desbordante
silente, ligera, andante
cual flor hermosa de mis sueños

sabeme de ti tu esclavo
pues has logrado conquistarme
al corazón salvaje has doblegado
pues has sabido enamorarme.

Dale paz a mi razón
besa mis ardientes labios
que sean mariposas tus manos
y den sosiego a mi pasión.

Vuela libre y cercana
llévame donde te dé la gana
entrego a ti mi carne, mi alma,
calientes, suaves y enamoradas.

sábado, octubre 11, 2008

No a los garcas! -- Poesía

Combativo yo me yergo
con quien tiene lengua larga
y no aguanta con los hechos
lo que dice su palabra

peor son los que envenenan
la verdad con sus mentiras
con estas, ellos condenan
al infierno al alma pía.

La hiel corre por sus venas
la deshonra es su estandarte
con calumnias te golpean
manipular, esa es su arte!

En su contra yo me yergo
con bravura e hidalguía
siendo que son poco honestos
temen a la valentía.

Los verán siempre impecables
escondidos en la sombra
acechantes, miserables,
de una gloria que no es propia.

No se asusten al mirarlos
es muy fácil enfrentarlos
cuando uno les tiene miedo
poderoso es su veneno.

No confíen en sus palabras
ni descuiden movimientos
llevan el mal en el alma
pues carecen de respeto.

Súmense, demos batalla
a ese que por mal actúa
y se caga en las desgracias
y a nadie nunca le da ayuda.

viernes, octubre 10, 2008

No olvides sus almas, señor! -- Poesía

Sin por qués se estremecían,
al mirarse a los ojos
se fundían en el rojo
que sus carnes componían

Su amor dulce era ambrosía,
la pata sana del cojo,
mirados eran de reojo
por los que en nada confían.

Cure Dios la cruel desdicha
que amarga esos corazones
siembre en ellos mejor dicha

y los bañe con perdones.
Sepan... tarde es cuando espichan
para dar explicaciones!

jueves, octubre 09, 2008

El sueño del Juguetero -- Poesía

Soy un juguetero
pergeniador de sonrisas
y momentos buenos
hacedor de sueños
creador de personajes
de los cuales puedes ser el dueño

Soy sincero con mi arte
pues solo busco impresionarte,
que en tu imaginación
los juguetes que hago
puedan conversar y correr,
amar, reir, descansar
y si querés, también llorar.

Deseo provocar en vos
un amor real, profundo,
para que los protejas de todo riesgo
que los tengas próximos a tus manos
a tu ilusión, a tu corazón
y a tu mágico mundo de ensueños.

Escuché por ahí una vez
que un juguete bien amado
bien cuidado y mantenido
cobra vida por las noches
y juega con sus amigos
mientras inmersos en nuestros sueños
sonreímos soñando
que con ellos jugamos.

Y lo que escuché una vez
una noche fría lo confirmé
crepitaban los leños del hogar
encendidos hace horas,
el viento ululaba afuera
y por algún cortocircuito
no había luz en la casa.

Yo estaba bastante ocupado
haciendo miles de chiches lindos
pero llegó a mi el cansancio
y de a poco comenzaron
a caerse pesados mis párpados;
al final caí rendido
sobre la tabla de la mesa
apenas allí posé mi cabeza
manaron de mi boca mil y un ronquidos
que estremecieron hasta al cielo.

Soñé con elefantes lilas
con tigres verdes
de manchas amarillas
con leones de buen porte
y vacas querendonas
que en vez de rica leche
fabricaban gaseosas.

Todos corrían por el campo
entre rojos arbustos, y azules prados
bailaban a mi alrededor
con bellas danzas y cantos entonados,
la vaca me convidaba con gaseosa
el elefante me montaba en su lomo
y por ahí, a todo galope me llevaba
tigres y leones en fieras luchas se cruzaban
y cuando uno era ganador
al vencedor, todos vitoreaban.

Era todo tan hermoso
tan increíble, tan único
que nada importaba
los juguetes que había hecho
estaban vivos y jugaban conmigo,
sentía el alma plena, de gozo llena,
por tenerlos a todos cerca.
Cuando de pronto y de la nada
una feroz pantera me saltó sobre la cara
con las garras dispuestas
y la boca bien abierta.

Cayó sobre mí y me echó por el suelo
sus grandes patas posó sobre mis hombros
dejándome inútil, inmóvil,
acercó sus colmillos, me miró a los ojos
abrió la boca y con su gran y pegajosa lengua
me llenó con húmedos ósculos el rostro...

Qué sorpresa, qué bella manera,
de demostrarme cuanto y como me agradecían
de darles vida, color y mágicos momentos.

Desperté con sus besos
desperté feliz y contento,
un mundo nuevo ante mí se abría!
al despertar y abrir los ojos
vi a todos los juguetes fabricados
sentados buenos y cercanos
con sonrisas en sus caras
y algo nuevo en la mirada
que hasta ese día nunca nunca
había notado en ellos.

Sonreí grande y lindo
acaricié con amor a cada uno
mi alma se llenó de amor
y comencé a trabajar para recrear
ese prado azul de arbustos rojos
dentro de un inmenso campo
donde cantamos, bailamos
y jugamos a la ronda.

miércoles, octubre 08, 2008

Cuando no, nada -- Poesía

Si alguna vez
sentiste al mundo desaparecer
y quedar solo
sin ángeles ni demonios
que te rodeen
que te llenen de luces o sombras
que te vacíen
de compañías y esperanzas
y creas que
las lágrimas que de tus ojos caen, sean
tu única verdad
entonces entenderás el por qué
de mi silencio
de mi mirada sin destino
de mi tristeza
de mis brazos caídos sin fuerzas
de mi olvido
de mi todo implotando hasta ser nada
de mi llanto.

Aunque si, nunca
sentiste el corazón deshecho
el alma rota
la sin razón del hecho, del verbo
del no destino
no entenderás nada de estas letras
las verás frías
inocuas, aburridas, superficiales,
carentes de sufrimiento.

Cuando el dolor es profundo
no tienes palabras.

martes, octubre 07, 2008

Esperando el Invierno -- Poesía

Al deshojarse el alamo en otoño
son tan lúgubres sus ramas secas
que al mecerse por el soplar del viento
cantan y bailan la canción
que se canta y baila para los muertos
son sus manos ramas ososas
que quieren llegar al cielo
y su tronco flaco y macilento
tiene tallados en su corteza
mil y un amores secretos.

Las hojas ahora muertas
se desparraman por el suelo
bailan felices y en ronda
cubriendo todo cual marrón alfombra
crepitan bajo los pies
y nos recuerdan que vamos andando
y cuando por tanto ir hacia adelante
llega con sus armas el cansancio
sirven de colchón al asiduo caminante
y llenan de color, cada uno de los paisajes.

Llueve apenas y el cielo está cubierto
por extensas mesetas de nubes color gris perla
el verde del prado se ve manchado
por las hojas que felices van bailando
como un óleo, silencioso
donde solo se escucha el soplar del viento
me ha sorprendido el hermoso otoño
mientras deseoso yo esperaba
que el invierno llegara
y de sorpresas me llenara.

lunes, octubre 06, 2008

A tu servicio -- Poesía

Sube por mi hacia el cielo
elevate en mí, transformate
usame como puente hacia todo aquello
que necesites de alguien
que te ayude a cruzar el abismo
vuela con mi risa de pirata
llega tan lejos como quieras
usame de medio, no hay problema,
la vida que por vos espera
está al alcance de tu mano
si te sirvo usame de puente
estoy para eso
estoy para vos
cuando quieras, cuando lo necesites.

domingo, octubre 05, 2008

Violeta y Rosana -- Poesía

Violeta se asoma a la ventana entreabierta,
Rosana la cierra y la reta
porque hay abejas sueltas
pero a Violeta no le importa
que las abejas anden sueltas
ella quiere jugar con los rayos del sol
con la brisa matutina,
con las mariposas multicolor
que sobre sus pétalos violáceos caminen
y que miles de hormigas le hagan cosquillas.

Violeta quiere reir,
ser libre,
ser feliz
Rosana también quiere lo mismo
pero ella es más bien distinta
cree que su aroma y sus pétalos
son tan pero tan delicados
que teme que les pase cualquier cosa
que se rompan,
que se esfumen
y queden por ahí tirados.

Se quieren,
aunque sea un poquito
desde sus macetas hay mañanas
que se miran de costado
manteniendo entrambas cierta distancia,
pero aún así se saben cercanas
y que ante cualquier problema
una y otra estarán juntas
para resolver cualquier macana.

sábado, octubre 04, 2008

Ausencias -- Poesía

Aún suenan tus palabras en el ambiente
aunque sean solo un eco del pasado que se fue
aunque el silencio me aprete el alma
y me pregunte constantemente por qué
te han arrancado de mi lado.

Cuando cierro los ojos aún te siento
riendo por los pasillos de la casa
con tus pequeños pies recorriéndola
y tu constante curiosidad
ante el mundo que te rodeaba.

En las noches largas y solitarias
en mi afán de encontrarte, te ideo
delicada, pura, única como eras
sobresalías entre la muchedumbre
brillando con tu luz propia.

Me culpa el recuerdo por aquella noche
por quedarme hasta tarde en la fábrica
y al volver a casa encontrar la puerta rota
los muebles desordenados y todos los papeles
tirados en todos lados, incluyendo nuestras cartas
muertas en el suelo como frágil hojarrasca .

Aún siento el miedo, la impotencia, el odio,
las manos temblando sin poder hacer nada
la furia contenida, las lágrimas en los ojos
el incierto del qué habían estando buscando
el dolor de ni saber donde estabas.

El corazón se me había hecho un nudo
tenía el alma rota y el pensamiento nulo
Donde estabas? Quién nos había hecho esto?
Qué buscaban esos, que entraron a la fuerza
violando el suelo sagrado de nuestro hogar
de nuestro pasado e intimidad?

Cuando entró Violeta, la vecina,
traía lágrimas en los ojos y me contó
que fueron hombres del ejército
que entraron como si nada
y al rato salieron con vos,
apuntada por muchas armas.

Te fui a buscar al regimiento aquí cercano
el guardia de la puerta no me quiso decir nada
me amenazó con su rifle, quería llenarme de balas,
me tuvieron que alejar un par de ellos
y me golpearon hasta dejarme en el suelo.

Quedó mi sangre en el pavimento
mi ilusión quedó diezmada
fui al hospital, a la comisaría
di vuelta la ciudad entera
y de vos, nadie decía nada.

Desde aquel día hasta hoy
que te espero en la sala
siempre con té caliente en una taza
y un montón de esperanzas
que me mantienen vivo.

Sobre el por qué de lo sucedido,
nunca tuve información ni respuesta
se hicieron todos los desentendidos
no sé si estás viva o muerta,
donde enterraron tu cuerpo
donde fueron a dar mis sueños.

Te espero en vano, siempre te espero
mi corazón que te espera
cada día un poco más, muere
la poca esperanza que tengo
trata de recomponerme
mientras pega los pedazos
de mi alma que te llora
hecha jirones, ultrajada.

Espero porque creo, porque ruego
que en algún momento aparezcas
y que todo esto no haya sido más
que un horrible y espantoso sueño
y que no estamos sujetos
a los caprichos de unos pocos
que sin explicación, ni ley que los ampare
puedan arrebatarnos todo aquello
que necesitamos, amamos y protegemos.

viernes, octubre 03, 2008

Hermoso Dúo -- Poesía

Me quedé sentado anodado por sus curvas
tan finas, delicadas y elegantes
que me sacaban todo el aire
tan sinuosas, suaves y perfectas
que mis manos querían tenerla
acariciarla, recorrer su fino y largo cuello
hacerla estremecer hasta que me cante
al oído, despacito, las historias más bellas
llenas de amor, dulzura y locura
llenas de heroísmo y de tristeza
plenas de pasión y felicidad

Quería acostarla sobre mis piernas
abrazarla con mis dos brazos
acaricarla con mis manos
y sentirla tan perfecta como se veía
tan linda como se sentía
estremecernos uno con otro
y al vibrar hacer sonar la magia
que esconde en su fértil vientre
quería tenerla, compartirme con ella
que me conozca, conocerla
y componer la canción más linda
y que la vida sonría mientras
se fusionan nuestras almas
y por todos lados se desparraman
y ningún rincón queda silente
solitario, abandonado.

No lo pensé más
me puse de pie y fui hacia ella
mis dedos la recorrieron
y ella temblaba con ansiedad extrema
me necesitaba y yo también la necesitaba
la tomé entre mis brazos
y la pasión que nublaba nuestras mentes
nos obligó a caer sentados en una silla
ella cayó sobre mis piernas
tal cual como yo quería tenerla
la diestra acarició su cuello
y con la izquierda, a su vientre hice cosquillas
puse mis dedos en los lugares correctos
y la música comenzó a manar de nuestros cuerpos
se desparramaron nuestras almas
desde la obstetricia al cementerio
los niños crecerían felices
y de sus tumbas, a bailar, salían los muertos.

Fue tan hermoso y mágico el momento
que perdí el sentido del tiempo

Estábamos fundidos en el espacio
nada existía más allá de lo que tocaban mis manos
y el sonido, embelesador de fealdades
y pacificador de las fieras más salvajes,
volaba por los aires recorriendo el mundo
y no dejó rincón sin recorrer,
sin lamer con nuestro son
las heridas de cada uno.

Llegó al fin el momento cumbre
de la dominante hacia la tónica
que en una estruendosa redonda
mostró el final de tal tonada
abrí mis ojos, extasiados y mareados
por tanto amor compartido
no se escuchaba ni un sonido
y al levantar mis ojos llenos
de lágrimas y sentimientos
vi sonrisas, también lágrimas
en cada ojo ajeno
y de la nada mil y un palmas
con el alma plena aplaudieron
sentí un poco de vergüenza
aunque era halagüeño
pero quien merecía tan hermoso premio
no era otra que la guitarra
que brillaba por si misma
y a quien la tocará
le transmitía su dulce magia.

jueves, octubre 02, 2008

Liberate corazón -- Poesía

Acercate en silencio
y de porvenir llename
que tus labios ociosos
me llenen de gozo
y que la vida delicada
se encarame a nuestras almas

dale, no tengas miedo
no sientas vergüenzas
soy más que una persona
que pasajera, te da vueltas la cabeza
soy tu sueño,
lo veo en tus ojos que me miran
lo saboreo en tus labios que me besan

no des importancia a esas cosas
que te dijeron y enseñaron
la sociedad y la cultura
poco entienden de sensaciones profundas
y mi amor por vos
es legítimo y profundo.

Aceptame
acercate silenciosa, licenciosa
pura, íntegra y dispuesta
yo por vos espero
el tiempo que sea necesario
para darte cuenta, y que te entregues.

miércoles, octubre 01, 2008

Consejos de un viejo Caminante -- Cosa

No vuelvas buscando razones
las razones están
en el lugar a donde vas

no vayas especulando
porque vas a creer que mejor es
quedarte seguro donde estabas

no olvides tu destino cuando partas
depende el donde estén tus pies
para que el horizonte sea otro

no te aflijas por el cuanto falta
disfruta de lo que has recorrido

recuerda que al lugar a donde vayas
es perfecto en tu mundo imaginario
en el real, no será tan perfecto como esperabas
pero igualmente, si aprendes a lograrlo,
ese lugar abarcará y dejará satisfechas
todas tus expectativas.

Cuando te vayas aprende a mirar atrás
y fija en la memoria el lugar de donde saliste
no olvides nunca quien fuiste
si quieres llegar a algún lado

no temas nunca los nuevos caminos
no temas nunca quedarte quieto
témele a la infelicidad, al abandono,
al olvido y a la mala leche.

Ve, anda, oye y camina
se aprende de uno mismo
pero más aprende uno
cuando aprehende todo aquello
que ande por ahí dando vueltas.

No temas, solamente se conciente
que la vida es eso
que logras día tras día
con cada paso, cada resignación,
cada esfuerzo que tú hagas.

martes, septiembre 30, 2008

Vuela -- Poesía

Vieja pasión, hermosa locura,
vuela entre los expertos
desencadena en ellos ese tormento
que la libertad nos mete adentro

No quieres acaso ser parte
de toda esta vida de opas
que miramos sin mirar
que vivimos sin vivir?

Anda extremo corazón
salta a la vida y llénanos de gozo,
no te quedes allí tirado,
latiendo, desganado.

Vuela, vuela como nunca has volado
que el viento te meza en su seno
que la vida te llene de caricias y besos
y que nunca te doblegue la tormenta

Vieja pasión, hermosa locura,
despilfárrate por donde quieras
sé feliz y da felicidad a quien cerca tengas

¡Hermosa pasión, vieja locura
por favor,
vuela...!

lunes, septiembre 29, 2008

El amor a Cecilia -- Cuento

Salvaje furia que azotas mi corazón cuando clavas tus ojos en los míos transmitiéndome todo su fuego sagrado. Me tiemblan las piernas, se me deshace el ánimo, siento que puedo morir mil veces al amarte y que vivir no tendría sentido si nunca hubiese probado el sabor del fruto prohibido escondido en tus besos. Es que te amo tanto Cecilia, que a pesar de que tu no creas ni siquiera en mi existencia, yo no puedo dejar de soñarte. Acercándote a mi, femenina y delicada, con tus hermosos ojos redondos y bellos, llenos de magia y de luz, con la palma cálida de tu mano acarciándome el rostro, prometiendo tácitamente que lo nuestro nunca acabará. Hermosa Cecilia, si supieras mis desvaríos no podrías siquiera respetarme, estoy tan perdido sin tus huellas delante mío que ya no sé ni cual es mi destino, ni de donde provengo, ni cómo prevenir todo el provenir que se va deshojando como un arce en el otoño. No he podido dejar de pensar en vos, aún cuando duermo tu imagen austera, delicada y dulce me acompaña entre sueños, acobija mis sentires, me llena de ansiedades y oportunidades, y al despertar... vieras la desazón, sintieras este horrible vacío que se apodera de mi pecho dejándome silencioso, solitario, sombrío. Porque en eso me he convertido desde que tu apareciste en mi vida aquella tarde de mayo comprando unas petunias en el kiosco de flores de la esquina, mientras la lluvia caía sobre tu rostro sonriente. Parecías brillar con luz propia Cecilia, tus dedos asían los delicados tallos de las flores y estas se abrían de par en par creyendo que tus manos eran mariposas. Alegres y coloridas mariposas que venían a desparrarmse sobre ellas. Y pensar que yo estaba embobado con los clasificados buscando algo que pueda comprar baratito y venderlo más caro, y al escuchar tu voz, el trino suave de tu dulce voz, embelesado por la magia de tu ángel, boquiabierto y sorprendido me quedé mirándote como si fueras una aparición, un regalo del cielo, una mentira piadosa de la esperanza. Me miraste desde tan profundo que sentí que mi corazón dejaba de latir y que tus diez dedos lo rodeaban y con leves cosquillas lo hacían latir de nuevo, gozoso de estar allí. Ay dulce Cecilia, verte esa otra noche caminando por la calle, con todas las estrellas sonriéndote y la luna plateada que parecía solo alumbrar los lugares que vos pisabas. Me acerqué sin pensarlo, tartamudee al hablarte y sonreíste grande y lindo, me acariciaste la mejilla y me diste un beso en la boca, no sé que habrá significado para vos ese beso, pero si sé lo que fue para mi Cecilia. Ese beso fue una impúdica promesa en la cual me resguardé todo este tiempo, y mi ansioso corazón, pobre bestia... aún late tu nombre, angustiosamente desesperado y necesitado de vos, de tu calor, de tu magia, de tus profundas miradas...
Ay dulce Cecilia, mi más tierno amor. Siento desvanecerse mi cuerpo, flaquear mi alma, romperme en un mil pedazos irreconstructibles. Así de tanto es donde te amo, así de tanto es como y cuanto pienso en vos. Aún suspiro bajo la lluvia imaginándote doblar en la esquina y llegar hasta el kiosquito como una hermosa hada que baila feliz bajo el agua que cae, o como un blanco visón paseándose a las orillas de un río lleno de paz iluminada enteramente por la redonda y pálida luna. Algunos me dijeron que te fuiste lejos, tal vez sea por eso es que te imagino tanto y te veo tan poco, dicen que te perdiste en los bosques, que mil duendes mágicos vinieron a por vos rogando que te quedes con ellos en su mundo mágico cercano a todos lados e imposible de llegar. Dentro de poco mi corazón latirá su último latido de amor por vos, mi hermosa hada, y si tengo suerte o cupido se apiada de mi alma, tal vez hablen con Dios y me dejen reencarnar como esas bellas petunias que bajo la lluvia, delicada y hermosa, supiste acariciar.

domingo, septiembre 28, 2008

Penitencia -- Cuento

- Aristides! Le dije que no se permite correr en los pasillos, Gomez... deje a ese chico en paz por favor... Marquez, otra vez? siempre lo mismo con usted Marquez?...- los llamados de atención del director de la escuela fueron acallados por el timbre del recreo. Todos los niños volvieron a sus aulas dejando los pasillos sordos, vacíos, sin pasos apresurados, riñas bobas y estruendosas risas. Caminó pesadamente por los pasillos, sin rumbo, sin destino, sabía que al llegar a su oficina todo sería distinto. Se sentaría en su sillón detrás del escritorio, desconectaría el cable del teléfono que va directamente al tubo, se pondría de pie sobre el escritorio y pasaría el cable telefónico por encima de la araña, haría un nudo firme a modo de lazo, introduciría en este su cabeza y aseguraría el cable alrededor de su cuello ajustándolo lo más posible, daría un paso hacia su destino pero antes de llegar sus pies quedarían colgando del aire, pataleando como loco la falta de oxígeno, con su cuerpo arqueándose, saltando, tratando de zafar de esa improvisada horca que de a poco le iría quitando la vida. Al final su corazón dejaría de bombear, sus pulmones de respirar, sus músculos de luchar y quedaría allí su cuerpo colgando. Una imagen patética colgando del cuello, seguramente orinado, lleno de excrementos que se liberarían al relajarse sus músculos...
A cada paso que daba, la imagen dejaba de ser solo un pensamiento difuso para convertirse en una idea tangible, en una posibilidad latente, en una necesidad de liberación. Aunque liberarse... la muerte no nos libera de nada, eso enseñaba él hace años a sus niños y sin embargo ahora... ahora se encontraba preso de sí mismo, de sus actitudes, de sus formas y maneras, él era esclavo y carcelero de su propio ser, de su ser íntimo e indispensable. Cuántos caminos recorridos y nunca nada hizo para seguir su voz interior, para lograr la paz, o fundamentar con hechos lo que su corazón entendía y había aprendido al cabo de los años. Hoy ya tenía la decisión tomada, sus pasos que sonaban en el suelo retumbaban haciendo eco entre las paredes y el techo del largo pasillo que llegaba hasta la dirección, su vista fijada en aquella puerta de entrada a su oficina pero sin ver nada, salvo aquella patética imagen de su cuerpo colgando y la señora que limpia entrando al habitáculo para hacer el aseo cotidiano y verlo allí, sin vida, mecido por la fría y blanca mano de la muerte. Seguro gritaría un grito espantoso y sonoro que se haría escuchar por todas las aulas del colegio. Una especie de sádica sonrisa asomó en sus labios.
Sentía en las sienes el palpitar de su corazón que se aceleraba acorde se iba acercando hasta su sino, las manos le sudaban y la boca se le secaba más y más, allí adelante su destino lo esperaba. Por primera vez en toda su vida sabía a donde iba, como serían las cosas, el incierto ya no sería esa cosa molesta que anda dando vueltas alrededor del inconciente y atorando las posibilidades y oportunidades de la conciencia. No tendría que repetir los apellidos de los niños nunca más, ni imponer reglas absurdas, decirle a un niño que no corra, que no grite, que no se pelee con los otros niños... que cosa estúpida, cuanta contranatura existente en ese declinable templo de poder e instrucción, la educación deberían haberla tenido en su hogar, sus padres son los educadores... pero claro, como hacer que los padres entiendan esto cuando la mayoría de las veces, ambos, mamá y papá, están todo el tiempo fuera de casa buscando conseguir todo lo posible para darle una vida mejor a su retoño, y llegan molidos de sus trabajos y apenas tienen tiempo para abrazarlos y contarles lo hermosos que son, lo necesarios que son, lo importante que es tener una buena educación para que nadie les saque ventaja, para que no los aplasten y hagan callar esos farsantes que todo lo dirigen. Cómo educar a los padres para que eduquen a sus hijos? No era su tarea, su tarea la cumplía día tras día, buscando los mejores métodos, los mejores docentes, avivando la llama interna del educador para que enseñe, para que abra puertas y evacúe dudas. Esa era su tarea, no la de seguir a cada niño enseñándole que hacer con su boca. Comenzó a escuchar en su mente las mil y un voces de los padres con reclamos soberbios, estúpidos, que a veces defienden lo indefendible hasta que te dejan entre la espada y la pared, con unas ganas locas de tirarte de una ventana y que se metan todas sus locuras en su parte profunda. Su corazón estaba debocado, parecía querer salirse de su pecho, cada latido retumbaba en todos sus órganos que parecían temblar ante la nefasta idea del suicidio. Su mente estaba turbada por todos los problemas, los niños, las carencias que sufren muchos de ellos, algunos padres que no comprenden sus obligaciones o peor aún, sus límites. Al llegar a su oficina giró el picaporte de la puerta y al abrirla de par en par se vio colgado, con sus pies bailando en el aire, bañado por todas las excresiones que de su cuerpo manaban cayendo al suelo dejando un charco. Sintió el fétido olor de las mismas y se le revolvió el estómago, arqueó su cuerpo dando largas arcadas queriendo vomitar pero nada salía de él, sobre todo, esa imagen que se repetía en sus párpados como fundida a fuego de su propio cuerpo. Quiso recuperar la cordura, si él estaba en la puerta de la oficina, imposible sería que fuese él mismo quien estuviese allí colgando, por lo que intentando recomponerse se irguió y para su sorpresa la imagen seguía allí, moviéndose a modo de péndulo de aquí para allá desparramando sus jugos desprejuiciadamente.
Volvió a bajar la vista, trató de tomar un poco de aire que le limpie los pulmones de ese olor espantoso, que le oxigene el cerebro y pueda pensar correctamente. Pero no había modo, seguía viéndose allí, frente a la puerta y colgando de la araña simultáneamente. Se tomó la cabeza con ambas manos y cayó al piso exasperado, con el espíritu roto. Su cabeza daba vueltas, nada tenía sentido, lágrimas comenzaron a brotarle de los ojos mientras se revolcaba en su propia angustia.
Escuchó sonar el timbre del recreo y los niños comenzaron a salir de sus aulas con sonrisas en sus labios, con ganas de jugar y divertirse, de olvidarse un poco el tedio de las horas de clase, de los verbos, las ecuaciones, la geografía... Aristides fue el primero en salir de una de las aulas corriendo a toda velocidad hacia el lado de los baños, llevaba en la mano un gorro de fútbol, después de él salía Antúnez corriendo tras él seguramente buscando el gorro pero este se veía interceptado a mitad de camino por el gordo Gomez que apenas lo vio, una sonrisa cínica se dibujó en su boca y le impidió pasar a fuerza de empellones y amenazas, en tanto Margarita, la dulce Margarita, desde un rincón del pasillo le mostraba la bombacha a todos los que por allí pasaban. Sus ojos se desorbitaron aún más cuando se dio cuenta que todos los niños corrían y jugaban sin notar la patética imagen de su cuerpo colgando vergonzante, de él mismo acostado frente a la puerta de su oficina descubriendo seguramente otra vez su propio cuerpo colgando y pudriéndose poco a poco, y los niños jugaban y corrían delante de él sin siquiera reirse por ver a su director en el suelo. Se sentía un fantasma vestido de traje entre un montón de inquietos guardapolvos blancos, se puso de pie, trataba de frenar a los niños que se le escapaban de las manos como se escapan los granos de arena. Los latidos de su corazón retumbaban fuertemente dentro de sí, sentía que no podía respirar, que algo inmanejable lo tenía a su disposición como si él fuera un maldito títere sin vida. Escuchó el grito de una niña, un grito de felicidad, levantó la vista hacia el comienzo del pasillo que había recorrido hasta llegar a la puerta de su oficina donde la cruenta realidad del pasado como siempre lo esperaba. Quedó absorto al verse también allá, donde todo hace un rato había comenzado. Se vio mirando a los niños y llamándoles la atención a cada uno - Aristides! Le dije que no se permite correr en los pasillos, Gomez... deje a ese chico en paz por favor... Marquez, otra vez? siempre lo mismo con usted Marquez?...-

sábado, septiembre 27, 2008

Yuntas buenas y algunas fiestas -- Poesía

Entraba Baco al recinto
elegantemente vestido
se recostaba sobre uno de los sillones
que tienen forma de uva tinta
toma de una mesa cercana
una ánfora llena de oscuro vino
sirve hasta el tope su copa dorada
pero antes de beberla,
brinda con Morgana
que volando a él llegaba.
Al rato entraban Morfeo y Oniro
sentáronse estos cerca de ellos
y llenaron también sus copas
nacieron de todas sus divinas bocas
una conversa relajada
y entre estas y esas cosas
comenzaron a contarse historias
Las de Baco eran confusas
las de Morgana, misteriosas
las de Oniro eran extrañas
y las de Morfeo eran tan largas
que arrancaban mil y un bostezos
a aquellos que escuchaban
Pasaron así toda la noche
disfrutaron de todos los placeres
el sol asomó por el horizonte
y espiando por la ventana
los encontró a todos
desnudos y beodos.
No hubo pudor, no había vergüenza
esa noche era de amor y puras fiestas
al abrir sus ojos sonrieron sintiendo
que el astro febo los acariciaba
que otra noche detrás quedaba
y que hacia adelante un nuevo amanecer
a todos despertaba.
Prometieron encontrarse
de acá un tiempo, más adelante
cuando sus estrellas en el cielo se aliñen,
cuando la luna ilumine apenas el orbe,
y cuando la humanidad necesite
un poco de reposo.