Taimado, choto y atorrante
que te cagás en todo el mundo
generás asco en lo profundo
de mi alma y cuerpo, trashumantes.
Sabete como un cerdo inmundo
a quien no creo una palabra
tus huellas son las de una cabra,
príncipe sos del inframundo!
En vos el bien no obra ni labra
y sin vergüenza jactás tu arte
de lo que hagas reclamás parte
de la manera más macabra
jugás con las necesidades
de esos que poco y nada tienen
que se te acercan y a vos vienen
siervos de tus obscenidades.
En este Blog todos los escritos pertenecen a Estanislao María Newbery del Valle. Nacido en San Pablo Brasil y posteriormente radicado en la Argentina. Todo lo que aqui figura ha salido de una mente perversa y alocada por lo que se recomienda precaución en la lectura, debido a que estos escritos pueden ser ofensivos y/o dañinos para la salud mental de cualquiera, sin distinción de credos, sexo, razas y/o maneras.
miércoles, noviembre 05, 2008
martes, noviembre 04, 2008
Lo barato sale caro -- Poesía
De la nariz a la muerte
no hay más que un solo suspiro
por ser flor de amarrete
jugarse de un saque quiso
creyó encontrar lungo puente
por sus manos construído
mas la mentira es crujiente
aunque se ande con sigilo
sorprendiólo a él la parca
con el canuto en la nariz
invitólo a la barca
y se subió el muy infeliz
era flor de porquería
lo que el tipo consumía
jamás nunca imaginó
que con vidrio la cortó
ahora todos lo lloraban
y del dealer ni noticias
él estaba en su casa
dándose esa gran vida
de los que por adicción
nunca aprenden la lección
que es mejor pagarla cara
que morir por merca mala.
no hay más que un solo suspiro
por ser flor de amarrete
jugarse de un saque quiso
creyó encontrar lungo puente
por sus manos construído
mas la mentira es crujiente
aunque se ande con sigilo
sorprendiólo a él la parca
con el canuto en la nariz
invitólo a la barca
y se subió el muy infeliz
era flor de porquería
lo que el tipo consumía
jamás nunca imaginó
que con vidrio la cortó
ahora todos lo lloraban
y del dealer ni noticias
él estaba en su casa
dándose esa gran vida
de los que por adicción
nunca aprenden la lección
que es mejor pagarla cara
que morir por merca mala.
lunes, noviembre 03, 2008
Allá vamos -- Poesía
Es el viento que pasa,
la beatitud de la austera mañana
el suave abrazo del sol
y las hojas que bailan
al dulce trino del pájaro cantor
la esperanza de empezar un día nuevo
con el alma y el corazón, repletos
de esa paz hermosa
que brinda un cielo celeste y etéreo
que como mariposa
se muestra entero, puro y sin vergüenza
mires a donde mires
vayas a donde vayas
siempre igual, siempre el mismo
como una fiel y ferviente promesa
que más allá siempre hay un paraíso
cercano, esperando por nosotros.
la beatitud de la austera mañana
el suave abrazo del sol
y las hojas que bailan
al dulce trino del pájaro cantor
la esperanza de empezar un día nuevo
con el alma y el corazón, repletos
de esa paz hermosa
que brinda un cielo celeste y etéreo
que como mariposa
se muestra entero, puro y sin vergüenza
mires a donde mires
vayas a donde vayas
siempre igual, siempre el mismo
como una fiel y ferviente promesa
que más allá siempre hay un paraíso
cercano, esperando por nosotros.
domingo, noviembre 02, 2008
Desde adentro -- Poesía
Acá es donde la libertad
existe de verdad
y no es una fría utopía
acá es donde el tiempo
se vuela con el viento
y entre tic tacs, se desvanece
acá es donde la vida
orgullosa de si misma
se yergue sin apegos ni mentiras
acá es donde la pasión
que nace en lo profundo del corazón
hace vibrar, en nuestro cuerpo, cada fibra
acá es donde todo lo que importa
si muere con más fuerza rebrota
y de la nada, con esperanza, nos renueva.
Acá, en el corazón
de donde salen mis palabras
donde renacen día tras día
la fe, la fuerza y la esperanza
para llenar mi alma de energía
y querer, aunque a veces no crea
que es posible dar otro paso
hacia ese paraíso
que poco a poco
entre vos y yo
vamos armando.
existe de verdad
y no es una fría utopía
acá es donde el tiempo
se vuela con el viento
y entre tic tacs, se desvanece
acá es donde la vida
orgullosa de si misma
se yergue sin apegos ni mentiras
acá es donde la pasión
que nace en lo profundo del corazón
hace vibrar, en nuestro cuerpo, cada fibra
acá es donde todo lo que importa
si muere con más fuerza rebrota
y de la nada, con esperanza, nos renueva.
Acá, en el corazón
de donde salen mis palabras
donde renacen día tras día
la fe, la fuerza y la esperanza
para llenar mi alma de energía
y querer, aunque a veces no crea
que es posible dar otro paso
hacia ese paraíso
que poco a poco
entre vos y yo
vamos armando.
sábado, noviembre 01, 2008
Bella primavera -- Poesía
Una lluvia de flores rosas
cae desde los cerezos
cubriendo el frío suelo
como una delicada alfombra
Los picaflores festivos
revolotean por todos lados
picoteando el negro asfalto,
andan medio confundidos.
La primavera mezcla los colores
y tiñe todo con sus tiznes
juegan en el aire los patos con los cisnes
volando entre un mil nubes de flores
Las mariposas coquetonas se pasean
son al alma multicolor panacea,
polinizan el mundo en su vuelo
desparraman vida por el cielo.
Vive por siempre hermosa y dulce primavera
llena de vida con tu toque lo que nos rodea
que por doquier tu reino siempre florezca
y que nunca nunca, tu magia se desvanezca.
cae desde los cerezos
cubriendo el frío suelo
como una delicada alfombra
Los picaflores festivos
revolotean por todos lados
picoteando el negro asfalto,
andan medio confundidos.
La primavera mezcla los colores
y tiñe todo con sus tiznes
juegan en el aire los patos con los cisnes
volando entre un mil nubes de flores
Las mariposas coquetonas se pasean
son al alma multicolor panacea,
polinizan el mundo en su vuelo
desparraman vida por el cielo.
Vive por siempre hermosa y dulce primavera
llena de vida con tu toque lo que nos rodea
que por doquier tu reino siempre florezca
y que nunca nunca, tu magia se desvanezca.
viernes, octubre 31, 2008
Desdoblado -- Cosa
Hay veces que puedo desdoblarme de mi mismo, y verme, y me veo como si estuviera desde el otro lado de la vidriera, y yo fuera un maniquí, o una estatua de cera en un museo, o como si mi vida presente fuera una película a la cual de cuando en vez me acostumbro en ver, y entonces comprendo las cosas que me rodean, y en cierta forma me entiendo un poco más a mí mismo como una persona, como un ser, común y cualquiera cómo lo somos todos para los ojos ajenos que sin querer nos espían día tras día. Quién soy? Soy yo, soy este que todas las mañanas me sonríe desde el otro lado del espejo. Aunque a veces me cuesta darme cuenta de quién soy realmente, si este o aquel que gentilmente me devuelve la sonrisa antes de lavarnos los dientes. Trato de no caer en el existencialismo de quién soy, de qué soy, o cuál es el lado del espejo que me corresponde. Trato de no pensar en eso, esos pensamientos me trauman, me secan la boca, confunden mis formas, mis maneras, mi entención del mundo interno al que rodea y conforma tanta realidad, y que muy a pesar de eso, sabe brillar en una irrealidad y caos absolutos, donde no importa el color de las hojas de los árboles, donde no importa ni llama la atención que el cielo haya quedado bajo mis pies mientras una sensación de libertad ligera me aliviana el peso de la espalda, y me obliga por momentos a verme, sentado allí, como un ente, frente a una máquina silenciosa que echa humo y se desperdicia, tal vez sin quererlo, en un montón de sensaciones que a fin de cuentas, deberían tener el mismo valor a nada. Porque cuando me desdoblo no pienso en mí (tal vez por esa libertad ligera que me libera de mí mismo), no pienso en casi nadie de los que conozco... digamos que en esos momentos soy yo aquella máquina sulfurosa de sesaciones, y me dedico a creer, a pensar, en todo eso que normalmente siento ajeno, como el color de las hojas de los árboles.
En esos momentos logro ser hoja, y sabés qué? En ese instante en el que soy hoja, no me importa el color que tengo, no importa a que árbol o especie pertenezco, simplemete soy una hoja. Una simple y delicada hoja a merced del viento y sus caprichos, por lo que me dedico a cumplir mi función de manera específica, primaria y me esfuerzo con tanto ahínco que me olvido de ese personaje que encerrado dentro de una caja humea dejando de lado tantas cosas que no deberían tener mayor importancia, como esas hojas de los árboles que bailan al son del viento en las afueras de esta caja donde ese que quiere ser yo, pierde su tiempo en una u otra manera.
Y yo... cuándo soy yo? Donde empecé a ser yo o cuándo dejé de serlo? Eso no tiene importancia, eso me seca la boca, me confunde, me trauma. Por lo que cuando aparece en mí esa necesidad de saber qué soy en este momento, me desdoblo y me respondo, pues en este momento soy una hoja, el reflejo de mí mismo que me mira y me sonríe antes de lavarme los dientes y se queda esperando todo el día, hasta la mañana siguiente para verme, mirarme a los ojos y encontrar allí el por qué de todas esas sensaciones encontradas, y a veces, solo a veces, me sumerjo en mis ojos que me miran y me penetran en lo más profundo de mí mismo, y me llevan a ese lugar mágico que nada tiene que ver con la realidad, donde los pájaros corren bajo mis pies y el mundo, esa sensación tan íntima y a la vez tan lejana, me liberan del individuo pero me apresan en el ser. Qué ser? Pues ser quién soy, o quién quiero ser, o quien pienso ser. Y me tomo de la mano (cuando las tengo) y me llevo de paseo por cada uno de los rincones que se han formado entre tanta estructura que de a poco y por necesidad fui formando, con paciencia, con aciertos, con tristezas y necesidades.
La clara resultante es que soy un manojo de necesidades, por lo que formo estructuras para después romperlas sin ningún tipo de apego, y así volver a empezar desde otro escalón, al que llegué de alguna manera después de haber roto lo que hube construído. Es por eso que soy un manojo de necesidades, porque al desdoblarme me encuentro con que no soy ni lo que creo, ni lo que pienso, ni lo que hago, ni lo que veo, ni lo que siento. Porque al desdoblarme comienzo a entender que soy como una hoja, como el reflejo del espejo que me sonríe cada mañana, como una máquina que echa humo y desperdicia su tiempo en cosas que no valen lo que creo. Entonces... qué es lo que vale? Pues todo, todo aquello que uno hace y deja de hacer, aunque claro, recién uno se entera que valió de algo cuando pudo ver que el árbol es frondoso y verde porque muchas hojas cumplieron su labor específica, sin importar cual era el fin, y solo se dedicó a hacer sin preocuparse por el por qué de su existencia, por el color que tenía, o por aquel ser que uno pretende, y lo ve desde afuera y tan solo un instante, como un alegre desconocido.
jueves, octubre 30, 2008
El cambio es de adentro hacia afuera. -- Poesía
No cambies de aire
cuando lo que te rodea te asfixia
hacé lo posible
para respirar distinto
no cambies de lugar
cuando tu punto de vista
sea cohartado por algo
para ver el horizonte
cambiá tu forma
de ver las cosas
no cambies a las personas
que te rodean
cuando no entiendan
tus palabras
cambiá el modo de decirlas
no cambies los quehaceres
cuando se te dificulten los hechos
cambiá el empeño que pongas
para lograr lo que te propongas
No intentes cambiar el mundo
empezá el cambio desde vos mismo
el mundo no es inmodificable
pero debes entender
que nada está hecho a tu gusto
si no que está hecho
como está hecho
y cambiarlo no es más
que una cuestión de esfuerzo
de trabajo y de tiempo.
cuando lo que te rodea te asfixia
hacé lo posible
para respirar distinto
no cambies de lugar
cuando tu punto de vista
sea cohartado por algo
para ver el horizonte
cambiá tu forma
de ver las cosas
no cambies a las personas
que te rodean
cuando no entiendan
tus palabras
cambiá el modo de decirlas
no cambies los quehaceres
cuando se te dificulten los hechos
cambiá el empeño que pongas
para lograr lo que te propongas
No intentes cambiar el mundo
empezá el cambio desde vos mismo
el mundo no es inmodificable
pero debes entender
que nada está hecho a tu gusto
si no que está hecho
como está hecho
y cambiarlo no es más
que una cuestión de esfuerzo
de trabajo y de tiempo.
miércoles, octubre 29, 2008
Palabras de un Tirano -- Cuento
Me dicen a mi, te das cuenta? A pesar de haber pasado tanto tiempo de mi muerte, me siguen diciendo a mi asesino, cruel, despiadado, manipulador y no sé cuantas otras cosas más, miran al pasado y me juzgan como si sólo yo fuera el responsable de todo esto, y sin embargo ellos, que están vivos, que juegan con las vidas de las gentes como si fueran simples piezas de ajedrez creyéndolos a todos sus peones. Urgan en los bolsillos de las gentes y escriben la historia como les dá la gana, reconozco haber sido despiadado, pero era un momento en que la piedad era considerada debilidad y no fortaleza, y cualquier movimiento que uno hiciera para acercarse al suelo y oler una flor era motivo para sentir el hierro entrando en el costado y morir desangrado en la hierba fresca con el rostro en el piso sin siquiera mirar el cielo por última vez. Porque gente como nosotros después de muertos no veremos más el cielo, nacimos condenados al caos, y en el caos el cielo no existe. En la época de mis dominios no había todas esas utopías hermosas que existen hoy en día, derechos humanos, protección a los niños, libertad de expresión, igualdad... Claro que ahora nada de eso pasa realmente, quien tiene el poder digita qué es lo que sucede con el resto de las gentes, donde es que se aplican los derechos humanos, cuando es que se acaricia, con qué es con que se golpea, quienes son los terroristas y quienes son los héroes. Antes éramos todos iguales, una manga de zánganos de Dios dominando la tierra que pisaran nuestros pies, y teníamos a sabiendas que a quien hierro mata a hierro muere, e íbamos al frente, y nuestro cuartel general estaba siempre en el frente de batalla y cuando desplegábamos las alas y atacábamos distintos puntos distantes al mismo tiempo, nuestros generales más importantes se ocupaban de que todo salga a la perfección mientras nosotros allí, al pie del cañón, dábamos la órden para ir al ataque en cualquier de aquellos distintos flancos y luchábamos cuerpo a cuerpo, como debería ser. Ahora están todos escondidos en sus refugios a kilómetros y kilómetros de distancia, apretan botones y matan a gente que nada saben de guerra... Nosotros matábamos a los niños, a las mujeres, a aquellos que ni siquiera eran guerreros, esto es cierto. Pero no lo hacíamos escondidos, dábamos las caras y hasta nosotros mismos los sacrificábamos dando honor y protección a nuestro pueblo. Todos éramos crueles y nos aceptábamos como tales, no había compasión, la compasión se transformaba en traición en un virar de espalda...
Si lo pensás, hasta Dios era cruel en esas épocas. Ahora es blando, comprensivo. Claro que Dios siempre fue el mismo y nos dejó correr a todos libres por la vida para que nosotros comprendamos la diferencia. Después de saborear el fruto del árbol de la ciencia del bien y del mal, de qué servía que nos diga "... esto sí, esto no..." ya era tarde, ya empezamos a tener nuestra propia perspectiva, nuestra propia concepción de todo e hicimos lo que creímos que debíamos hacer. Al fin y al cabo, él ya había realizado su milagro, puso la maquinaria y la echó a andar, como cuando uno es padre y ve a su hijo crecer, llega el momento en que lo mira a los ojos y sabe que a partir de ahora, todo está en sus manos y que uno no puede más que contener, acompañar y compartir.
Perros son estos que escriben la historia, la escriben con la sangre de aquellos que sufren, que pierden, que no entienden el por qué de la crueldad que los azota. Aquel que no entiende es aquel que no ha vivido aquello que no entiende. Los presidentes no saben de hambre, nunca la padecieron. Los hambrientos no saben de poder, pues nunca lo tuvieron. Como pueden unos entender a los otros? Estas épocas nos han distanciado tangencialmente, todos son distintos vienen tal vez del mismo pueblo, pero según de qué parte del pueblo vengan es que sus necesidades son distintas. Antes no era así, aunque les digan que sí, yo soy de antes y antes no era de esa manera. Antes moríamos de hambre y muchos poderosos sufrimos al ver nuestras huestes debilitarse, caer, no servir para más nada, solamente de alimento para buitres u otros animales carroñeros y solitarios que daban vueltas por ahí bajo el crudo rayo del sol donde nuestras pieles se secaban y se agrietaban esperando el momento justo para blandir con el último esfuerzo la espada y matar o morir en pos de los que más amábamos.
Veo a los líderes de ahora, débiles, delicados, si ellos vivieran en las épocas que yo viví hasta la mirada de uno de mis tantos sirvientes le hubiese doblegado el espíritu, doblado su cuerpo hasta quedar de rodillas y suplicar piedad, ya no me mires más así con esa mirada. Los líderes de ahora se escudan detrás del poder que nosotros le heredamos, juegan por debajo de la mesa, cobardemente. Apostando su pueblo, su propia gente, en pos de su cuenta bancaria.
Decir que aquí, en el caos, no existe el cielo y que tarde o temprano estos que escriben la historia con la sangre de todos van a llegar donde yo estoy y voy a poder verlos a los ojos y pedirles que repitan lo que dijeron sobre mi tumba pero frente a mí, mirándome a la cara. Nunca es importante el qué se hace, lo que importa es la forma en la qué se hace. El milagro ya está hecho, la maquinaria fue puesta en marcha, lo importante ahora es la forma en que funciona todo, ya que si no funciona de la manera adecuada, el milagro prontamente encontrará su fin y Dios tendrá que ocuparse de lograr otro milagro.
martes, octubre 28, 2008
Llamado a la cordura -- Poesía
Basta de violencia,
o les gusta acaso
que haya tanta gente muerta.
Por que no hacen el esfuerzo
sería bueno, si lo piensan
dejar a un lado sus diferencias.
El mundo está convulsionado
y están todos aterrados
por lo bruto de sus actos.
Hombres necios son
que no acuden a la razón
y por la fuerza se llevan
a quienes escuchan al corazón.
Llévense sus guerras lejos
alejen sus garras de los pueblos
la tierra es un paraíso
no hay que darlo por perdido.
Bestias sin razón
que olvidan el corazón
no están destruyendo enemigos
están quemando
el futuro de sus hijos.
o les gusta acaso
que haya tanta gente muerta.
Por que no hacen el esfuerzo
sería bueno, si lo piensan
dejar a un lado sus diferencias.
El mundo está convulsionado
y están todos aterrados
por lo bruto de sus actos.
Hombres necios son
que no acuden a la razón
y por la fuerza se llevan
a quienes escuchan al corazón.
Llévense sus guerras lejos
alejen sus garras de los pueblos
la tierra es un paraíso
no hay que darlo por perdido.
Bestias sin razón
que olvidan el corazón
no están destruyendo enemigos
están quemando
el futuro de sus hijos.
lunes, octubre 27, 2008
Amor imposible -- Poesía
Pálida y anémica
descansa en la repisa
como una colombina
la muñeca de porcelana
con las mejillas rojas
y un alegre atuendo
llenando de ilusiones
a las niñas que la miran.
Guarda en sus ojos
una mirada perdida
se recuerda así misma
cuando aún no era nada
pero ahora es la reina
de la juguetería
brillando con luz propia
ante los ojos que la miran.
Es hermosa la muñeca
pálida, perfecta,
con los colores más hermosos
está ella vestida
quisiera estar con ella
y cuidarla cada día
pero ella ni me mira
desde lo alto de la repisa
¿Será porque soy de trapo
y mis ropas son harapos,
tengo el corazón de almizcle
y mis ojos, botones pintados?
Es hermosa esa muñeca
si pudiera alcanzarla
y decirle cuanto la amo
tal vez su blanca tez
se ruborice y me sonría
y me acepte a su lado
de la repisa, en lo más alto.
descansa en la repisa
como una colombina
la muñeca de porcelana
con las mejillas rojas
y un alegre atuendo
llenando de ilusiones
a las niñas que la miran.
Guarda en sus ojos
una mirada perdida
se recuerda así misma
cuando aún no era nada
pero ahora es la reina
de la juguetería
brillando con luz propia
ante los ojos que la miran.
Es hermosa la muñeca
pálida, perfecta,
con los colores más hermosos
está ella vestida
quisiera estar con ella
y cuidarla cada día
pero ella ni me mira
desde lo alto de la repisa
¿Será porque soy de trapo
y mis ropas son harapos,
tengo el corazón de almizcle
y mis ojos, botones pintados?
Es hermosa esa muñeca
si pudiera alcanzarla
y decirle cuanto la amo
tal vez su blanca tez
se ruborice y me sonría
y me acepte a su lado
de la repisa, en lo más alto.
domingo, octubre 26, 2008
Yo -- Poesía
No soy más que una idea,
una idea de mi mismo
de lo que deseo
de lo que quiero
No soy más que un manojo
de carne, de sangre,
de tendones, de huesos,
a la que moldeo como puedo.
No soy más que esto
un grano de arena
en un vasto universo
en el que me comparto
Soy solo una idea
una idea que alguna vez
sin saber por qué
comencé a lograr y tener
hasta convertirme
en una hermosa creación
en un milagro andante
el cual, cada quien que me ve
me ve como una idea
como un milagro andante
un manojo de carne
de huesos, tendones y sangre.
una idea de mi mismo
de lo que deseo
de lo que quiero
No soy más que un manojo
de carne, de sangre,
de tendones, de huesos,
a la que moldeo como puedo.
No soy más que esto
un grano de arena
en un vasto universo
en el que me comparto
Soy solo una idea
una idea que alguna vez
sin saber por qué
comencé a lograr y tener
hasta convertirme
en una hermosa creación
en un milagro andante
el cual, cada quien que me ve
me ve como una idea
como un milagro andante
un manojo de carne
de huesos, tendones y sangre.
sábado, octubre 25, 2008
Bosque de sangre -- Cuento
No hay nada más terrorífico que la oscuridad y aquella noche sin luna todo era oscuridad y silencio, ni siquiera se escuchaba el pasar del viento entre las hojas verdes de los viejos árboles que ocultos dentro de aquella espesa negrura parecían acallar los crujires de sus ramajes, de sus troncos. El único sonido que se escuchaba era mi respiración agitada, y el latir de mi corazón en mis sienes sudadas por el cansancio y el esfuerzo de caminar y caminar a través del bosque. Mis ojos se habían acostumbrado a la poca luz que había, pero apenas se distinguían unas cosas de otras, las formas. Todo era sombras quietas, licenciosas a la imaginación, además la incertidumbre de pisar, de qué pisar, cómo hacerlo, no había camino marcado ni senda, había salido a caminar antes del atardecer hacia el lago donde me quedé dormido bajo el tibio rayo del sol; apoyado en un tronco, acariciado por la suave brisa con la canción de las aves primaverales que se mostraban y llamaban a los machos para que se acerquen y las besen y las pisen de distintas maneras, como la naturaleza manda. No sabía ni que hora era, la oscuridad es amiga de la incertidumbre, de la ignorancia, la falta de luz a los que no somos aptos, nos entierra en una inseguridad profunda de la cual es imposible sobreponerse sin sentir que el corazón necesita escaparse de nuestros cuerpos y salir corriendo hasta encontrar un lugar seguro dónde parapetarse del ataque de cualquier bestia feroz, de cualquier espíritu salvaje, de algún truco de nuestra nerviosa psique que crea realidades cuando la verdadera realidad, no existe.
Cuando uno siente miedo, todos los sentidos se sensibilizan, incluyendo la imaginación, quien es tal vez, en estos casos nuestra peor enemiga. Tal vez es por esto que a las tres horas de estar perdido dentro de aquel espeso y silencioso bosque donde apenas podía distinguir la punta de mi nariz de cualquier otro bulto, es que escuché tras de mi el crepitar de unas hojas secas quejándose al ser pisadas. Tuve en mi espalda un escalofrío que me recorrió toda la espina, temblé por dentro y sentí las piernas aflojarse. Quise creer que era mi mente jugándome una mala broma y comencé a repetir el padre nuestro en voz baja, tal vez buscando un apoyo divino, una protección que viniera del más allá, una seguridad que no existía dentro mío. Tal vez sólo buscaba que mi imaginación se focalice en otra cosa que no fuera en nada que proviniera del exterior. El sonido se acalló y mi corazón dejó su loco latir de lado, pero aún sentía en la piel el escozor de la sentida sensación, la adrenalina fluyendo, tal vez por eso estaba más alerta que nunca... volví a escuchar el ruido, pero esta vez sobre mi cabeza, muy cercano a mi. Sin pensarlo eché a correr, desesperado, corría tan rápido que las piernas no parecían responder las órdenes de mi alterado e inconstante cerebro que no podía controlar siquiera las lágrimas que escapaban de mis ojos y caían por mis mejillas. Por correr desesperadamente, me perdí aún más dentro del bosque cerrado, claro que una vez perdido perderse más suena a redundancia, pero llegué a un lugar distinto, sin árboles, sin hierba, sin estrellas, sin nada a la vista. Sentí en el estómago una suerte de vértigo, una sensación de caída hacia la nada y mientras caía, sobre mí una figura más oscura aún que la oscuridad que me rodeaba se abalanzaba y me penetraba el pecho, llevándome hasta el fondo del abismo a una velocidad inconmensurable. Sentía mi pecho arder, mi cabeza daba vueltas confundida, la sangre que corría por mis venas se sentía como fuego y todo mi cuerpo sufría una sensación de estar prediéndose fuego, era espantoso, tremendamente doloroso, para que se entienda el dolor parecía tener gota, pero no en el dedo gordo del pie, si no más bien en todo el cuerpo. Comencé a sentir en la punta de la nariz una picada, luego otra, mis ojos comenzaron a lagrimear y aquella bestia oscura sin forma penetró por mis ojos haciendo reventar mis globos oculares, todo el líquido de estos me mojó la cara y grité, grité desesperado y ardido de dolor, y entonces también aquella imagen entró por mi boca y arrancó mi lengua, sentí que me atragantaba con mi propia sangre roja, tibia y espesa, el sonido era acallado por el líquido y casi no podía respirar. Recuerden algo, toda caída tiene un fin, no existe el pozo sin fondo. Si tienen suerte en una caída puede que no sea muy alta y no mueran, o puede que su corazón no resista tal sensación y reviente antes de llegar al piso... pero éste no fue el caso, esta vez no fue así. Caí desde no sé que altura con los globos oculares destrozados, con la boca hecha jirones por dentro, sangrando. Caí a una velocidad increíble contra una fría roca, sentí todos los huesos de mi cuerpo estallar en mil pedazos y mis órganos vitales desvanecerse en una explosión que los volvió polvo. No les puedo explicar la hermosa sensación que tuve cuando la oscura figura se retiró de mí, la paz que sentí en ese segundo que tuve de vida antes de morir y poder desdoblarme de mi carne y ver mi cuerpo como gelatina tirado en el fondo de vaya Dios a saber donde.
Dicen que al morir uno ve una luz la cual llena el alma y el espíritu de uno de paz y tranquilidad, pero yo no, yo solo aprecié mi cuerpo hecho gelatina sobre la roca, rodeado de miles y miles de esqueletos destrozados y cuerpos secos o aún en descomposición. Sangraba por todas partes, destrozado, diezmado, asesinado por el terror de una noche sin luna y una figura sin forma más oscura que aquel bosque, donde los árboles licenciosos ahora dejaban escurrir el viento entre sus hojas, donde acomodaban sus raíces haciendo crepitar su madera para llegar bien profundo bajo tierra y así absorber la sangre que salía de aquella montonera de cuerpos sin vida donde el mío estaba.
viernes, octubre 24, 2008
Mentirita blanca -- Poesía
Blanca es la conciencia limpiala virginidad también es blanca
blancas son las nubes
que no prometen tormenta
la igualdad, el orden y la luz
también son blancas
blanca es la verdad
las estrellas que brillan
la nieve que cae y se posa.
La cal, el algodón y la sal
después de un montón
de distintos tratamientos químicos
también son blancos.
Blanco es el polvo de trigo
la niñez también es blanca,
blanca es la victoria
cuando no se ha derramado sangre
la bondad sabe ser blanca
el entendimiento y la ignorancia
también suelen ser blancas.
Las mentiras no son blancas
no te engañes, no me engañes,
la mentira es mentira
aunque con buenos fines
la inventes y la digas.
La mentira es un fastidio
aunque la llames mentirita
no te engañes, no me engañes,
la mentira es mentira
aunque con diminutivos
la minimices al decirla.
jueves, octubre 23, 2008
Ida y vuelta -- Poesía
Cuándo fue que olvidé
cuándo fue que dejé
cuándo fue que entendí
cuándo fue que creí
cuándo fue que perdí
cuándo fue que fue
cuándo fue que fuí
cuándo fue que volví
y ví
que olvidé cuando
había dejado lo entendido
y creí haber perdido
el momento que fue
y fui a buscarlo
y supe al volver
que nada había para ver.
cuándo fue que dejé
cuándo fue que entendí
cuándo fue que creí
cuándo fue que perdí
cuándo fue que fue
cuándo fue que fuí
cuándo fue que volví
y ví
que olvidé cuando
había dejado lo entendido
y creí haber perdido
el momento que fue
y fui a buscarlo
y supe al volver
que nada había para ver.
miércoles, octubre 22, 2008
Aunque aplastado, me levanto. -- Poesía
No me doy por perdido
aunque a veces no pueda
encontrar el lado amable
de las cosas que se presentan.
No me doy por vencido
aunque a veces los brazos duelan
y sienta roto el corazón
y las piernas ya sin fuerzas.
Porque si me caigo he de levantarme
aunque no crea, aunque no quiera
porque debo ser y repararme
cuantas veces, necesario sea.
aunque a veces no pueda
encontrar el lado amable
de las cosas que se presentan.
No me doy por vencido
aunque a veces los brazos duelan
y sienta roto el corazón
y las piernas ya sin fuerzas.
Porque si me caigo he de levantarme
aunque no crea, aunque no quiera
porque debo ser y repararme
cuantas veces, necesario sea.
martes, octubre 21, 2008
Bon Voyage -- Poesía
"... a esos seis que se fueron antes de llegar..."
Hay van los seiscaminando al cielo
están buscando
una manera de ser
no hay dolor
ni raras maneras de ver
van a la luz
tomados de la mano
se acompañan
pues tienen miedo
aunque una paz extraña
los llena desde adentro
Hay van lo seis
buscando el camino
que les dé entrada al paraíso
y encuentren la plenitud
que no tuvieron en vida
por que antes de la juventud
es cuando les llegó el día.
Hay van los seis
casi felices,
con el olvido en la memoria
llenos de expectativas
mientras todos desde aquí
en silencio y con profundo llanto
festejamos la despedida.
lunes, octubre 20, 2008
Sí al fútbol. -- Cosa
El fútbol es una pasión inexplicable, es un ardor que tenés adentro y que se escapa por los poros, por los brazos, por las manos, por los ojos y la boca. El fútbol se te nota, no importa lo que hagas, el fútbol se te nota. No importa cuando haya partidos, siempre estás dispuesto a mirarlos, a sufrirlos, a alentar a tu equipo aunque éste esté en la otra parte del planeta, a llorar de tristeza o felicidad, a gritar desenfrenado, con rabia, o con amor, o con esperanza, o con resignación, pero cada grito que escapa de nuestros labios, sale desde nuestros corazones coloridos de los colores del estandarte que desde las tribunas con cánticos y puteadas vehementemente defendemos en cada fecha. En la cancha insultamos a diestra y siniestra, y por fútbol, no por más, pasás del amor al odio, del odio al amor, en tan solo una gambeta, en una tarjeta o en una atajada excepcional... eso sí, cuando uno de tu equipo patea la pelota y esta choca contra la red, el grito de gol se escapa por los poros, te ponés de pie y levantás los dos brazos hacia el cielo, los ojos se te desorbitan y escupís todo lo que guardaste adentro por tanto tiempo, salen lágrimas a borbotones y por supuesto el gutural grito de gol con una o longeva y sin fin que acaba siempre entre los brazos de todos los que te rodean, ya sea tu hermana, tu vieja, tu novia, un amigo, o un alegre desconocido que brilla de felicidad porque es también de tu mismo equipo. Si vos te fijás, el fútbol es el único deporte que se juega en todo el mundo, que en todos lados llena estadios y estadios. Si sos observador te darás cuenta que la gente cambia de esposa, pero no de club de fútbol, cambia de religión pero no de club de fútbol, cambia de familia, pero no de club de fútbol, cambia la marca del auto, la carrera, los amigos... todos cambian todo, pero nunca cambian los colores que pintan nuestro corazón. No importa lo que hagan, los jugadores que pasen, los dirigentes que dirijan la institución, los presidentes, la economía mundial, wall street... nada existe en este mundo que pueda doblegar el amor del hincha por sus colores, que obligue al apasionado y salvaje corazón a cambiar esos colores que crecieron muy cercanos a nuestra forma de vivir, de hacer y de ser.
El fútbol es parte de nuestra vida, y aunque sea una amante posesiva y esquiva llena de sensaciones contrarias y encontradas, no hay nada mejor en el mundo que ir a la cancha y ver brillar sobre el pasto, el aguante y la garra que meten los once gladiadores por los cuales dejamos nuestra voz y lágrimas en tan solo noventa minutos.
domingo, octubre 19, 2008
Sal -- poesía
Vive la vida, despierta
aunque haya sol
o mismo aunque llueva
sal de ahí, yérguete
amo y señor de tus acciones,
eres.
Mirá allá afuera que lindo que es todo
tal vez no lo veas, tal vez no lo entiendas
cual cazadora la rutina es una fiera hambrienta
y es fácil ser, en sus fauces presa.
Haz de salir, ahora
por que la vida se pasa
mientras vos no hacés nada
deshecha tu vagancia
quitate la pereza
la vida por vos,
espera allá afuera.
aunque haya sol
o mismo aunque llueva
sal de ahí, yérguete
amo y señor de tus acciones,
eres.
Mirá allá afuera que lindo que es todo
tal vez no lo veas, tal vez no lo entiendas
cual cazadora la rutina es una fiera hambrienta
y es fácil ser, en sus fauces presa.
Haz de salir, ahora
por que la vida se pasa
mientras vos no hacés nada
deshecha tu vagancia
quitate la pereza
la vida por vos,
espera allá afuera.
sábado, octubre 18, 2008
Tarde de Domingo -- Poesía
Repican las campanas de la vieja iglesiaes el abad llamando a misa de las siete
desde el campanario las palomas vuelan
hacia el cielo eterno, puro y celeste.
Desde los cuatro puntos cardinales
llegan los feligreses expectantes,
Dios siempre cura al escuchar los males
de los que se entregan a su fe y arte.
Llevan en sus mentes el peso del pecado
advirtiendo a todos lo sensual que es el Diablo
pronto el abad orará y purgará sus penas
trayendo del reino de Dios, la paz a la tierra.
Alabado sea Dios que nos libra de condenas
que nos limpia de maldad y de tanta miseria
que nos guía y nos perdona de las tentaciones
y juzga con simil vara cada una de nuestras acciones.
viernes, octubre 17, 2008
Adolescente amor-- Poesía
Cuando en la orilla del río
de la mano me tomabas
y con rubor en las mejillas
me jurabas tanto amor
yo sonreía creyendo
que la vida era esto
promesas y caricias
besos y pasión
son dulces las cosquillas
que recibe el corazón
cuando alguien que te ama
se entrega sin razón.
Y en las noches estrelladas
con la luna embarazada
nos llenaba de luz y magia
y en mis brazos te acostabas
vos sonreías creyendo
que la vida era esto
promesas y caricias
besos y pasión
son dulces las cosquillas
que recibe el corazón
cuando alguien que te ama
se entrega sin razón.
Fue hermoso cada momento
que compartimos vos y yo
bajo la luna, bajo el sol,
nos amamos sin razones
latían fuerte los corazones
eran suaves las palabras
cuanta belleza hay en el alma
de los que aman
sin esperar del otro nada.
Así pasó la primavera
tu beso en mi beso
tu mano en la mía
dos corazones que latían
y prometían, un mismo futuro
un inolvidable amor.
Llegó el verano y el calor
nos llenó con su locura
nos entremezclamos
nos fundimos, nos fagocitamos
tus palabras eran las mías
en tus ojos yo era vos
en mis ojos eras yo.
Pero el otoño llegó sin prisa
y marchitó todo
lo que a orillas del río crecía
y de nuestras promesas
y nuestras caricias
ni el recuerdo nos quedaba
y una sensación de nada
nos heló la palabra
y quemó nuestra pasión.
Ahora sopla el viento frío
el invierno no ayuda al olvido
congela la pena y te aisla
en algún lugar de vos mismo.
Se siente el aroma del adiós
en cada rincón donde estuvimos
es el alma la que sangra
y ruega por redención
o que aparezca otro amor
que cure y sane tanto dolor.
de la mano me tomabas
y con rubor en las mejillas
me jurabas tanto amor
yo sonreía creyendo
que la vida era esto
promesas y caricias
besos y pasión
son dulces las cosquillas
que recibe el corazón
cuando alguien que te ama
se entrega sin razón.
Y en las noches estrelladas
con la luna embarazada
nos llenaba de luz y magia
y en mis brazos te acostabas
vos sonreías creyendo
que la vida era esto
promesas y caricias
besos y pasión
son dulces las cosquillas
que recibe el corazón
cuando alguien que te ama
se entrega sin razón.
Fue hermoso cada momento
que compartimos vos y yo
bajo la luna, bajo el sol,
nos amamos sin razones
latían fuerte los corazones
eran suaves las palabras
cuanta belleza hay en el alma
de los que aman
sin esperar del otro nada.
Así pasó la primavera
tu beso en mi beso
tu mano en la mía
dos corazones que latían
y prometían, un mismo futuro
un inolvidable amor.
Llegó el verano y el calor
nos llenó con su locura
nos entremezclamos
nos fundimos, nos fagocitamos
tus palabras eran las mías
en tus ojos yo era vos
en mis ojos eras yo.
Pero el otoño llegó sin prisa
y marchitó todo
lo que a orillas del río crecía
y de nuestras promesas
y nuestras caricias
ni el recuerdo nos quedaba
y una sensación de nada
nos heló la palabra
y quemó nuestra pasión.
Ahora sopla el viento frío
el invierno no ayuda al olvido
congela la pena y te aisla
en algún lugar de vos mismo.
Se siente el aroma del adiós
en cada rincón donde estuvimos
es el alma la que sangra
y ruega por redención
o que aparezca otro amor
que cure y sane tanto dolor.
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