domingo, junio 13, 2010

No a la pena del hombre, si a la pena del ave -- Poema

Disculpe que disienta
pero no hay qué valga la pena
la muerte del rey no paga
el llanto del príncipe en su reinado,
el apetito de la araña saciado
no explica el dolor de la huérfana larva,
el confort en nuestras casas
un planeta en ruinas no paga,
una causa clara y pura
no vale la sepultura
de aquel que en lucha férrea
dejó su carne bajo tierra
y ni siquiera las flores de la tumba pagan
las lágrimas derramadas
por aquellos que lo amaban.

Disculpe que disienta,
la noto tan contenta...
pero es tan triste que se crea
que haya algo que valga la pena,
pues la pena nos encierra
y por pena es que se entierra,
es por pena que se olvida
y es por pena que se alejan.

De nada vale la pena,
pues la pena es insultante
o la clara resultante
de algún pecado cometido
sea de uno o de otrora
que lo hace sentir culpable
y por eso cumple pena
a quien se dicta condena,
siente pena el condenado
y siente pena el que condena.

Vale la pena en las aves
que con las penas dirigen su vuelo,
si es que uno en su duelo
hace así valer sus penas
entonces sí valgan las penas
que al corazón por buena senda
guían, logran y mantengan!

1 comentario:

Mario Claro Trigo dijo...

La moraleja es el "calvario de Jesucristo" que menudo cristo, Jesús, perdón?.