Hay semillas sembradas en el corazón
que se hacen planta, árbol y crecen
tan tan lindas, tan altas, tan fuertes
que llenan sus copas de frutos jugosos y flores hermosas,
con colores vivos, dulcemente olorosas, bien vistosas
donde las mariposas se posan y las abejas zumban
cantan, liban y bailan todas sus danzas plenas en magias
llenando de vida y música los rincones más oscuros,
llenando de esperanza a los huecos más tristes
que dan al alma ese raro no sé qué
de experiencia, inocencia e ignorancia.
También hay plantas rastreras
llenas de venenos, espurios y espantos,
causales de los dolores más profundos y horribles,
que oscurecen y desvanecen a las nuevas esperanzas
que marchitan a las más antiguas
secando las pocas semillas que generan
esa nueva generación de deseos
por lograr algo mejor de uno,
y del mundo que construímos y nos rodea.
No entiendo bien como es la cosa
pero sé que la vida cada cual la vive a su forma,
la moldea, la siente, la entiende y la cree
como mejor le venga en gana
para algunos lo que importa no es lo más importante
para otros las importancias le importan mucho más
que las tantas necesidades,
para otros nada de esto tiene sentido o relevancia.
Lo mejor de todo es que nada tiene sentido
que la lógica de uno no es la lógica de todos
y que la lógica en general es confusa y tendenciosa
que se aplica por igual sin medir las diferencias
existentes y naturales entre las gentes de esta tierra.
Qué hay de malo que seamos diferentes?
que vos seas negro, yo judía, aquel amarillo, el otro musulmán...
nada malo hay en que todos seamos distintos
malo es seguir nuestros más salvajes instintos
y nos matemos, maltratemos o discriminemos
por no entender que en la diversidad se encuentra el todo.
Pero bueno hay que entender que esto ya es filosofía,
y que cada filosofía es distinta
aunque se basen en lo mismo y al mismo lugar
cada una se diriga,
es el modo en que se aplican
lo que las hace desiguales,
así como también lo son los medios
por los que logramos cada logro,
lo que a cada cual identifica.
Esa es la clave de nuestras diferencias tan distintas
depende para quien, tan gigantes o pequeñas
y es por eso que a veces cosas, que creemos pequeñeces,
para otros son horrorosos cíclopes, malosos gigantes
como también sucede a la inversa que la cosa más gigante
nos resulta bien pequeña.
Cada uno de nosotros es capaz
de sembrar semillas en cualquier corazón que exista
que generen plantas rastreras y ponzoñosas
o árboles frondosos llenos de dulces aromas
brillantes colores y vida esperanzadora,
en alguna medida depende de los modos
pero siempre pensá y medí
que también depende de vos
y del esfuerzo en común de todos
en como es que crecerá esa semilla
que vos sembraste en ese corazón.
En este Blog todos los escritos pertenecen a Estanislao María Newbery del Valle. Nacido en San Pablo Brasil y posteriormente radicado en la Argentina. Todo lo que aqui figura ha salido de una mente perversa y alocada por lo que se recomienda precaución en la lectura, debido a que estos escritos pueden ser ofensivos y/o dañinos para la salud mental de cualquiera, sin distinción de credos, sexo, razas y/o maneras.
lunes, marzo 31, 2008
domingo, marzo 30, 2008
Uno y el recuerdo -- Poesía
A veces el tiempo golpea la puerta
y uno sin saber por qué la abre de par en par
y deja pasar al pasado que llega
con las manos llenas de historias viejas
y los ojos se te empañan
o la sonrisa se dibuja
y de pronto hay miles de mariposas o de brujas
que aterran y alegran tanto tu presente
que uno se olvida los zapatos que lleva puestos
y al mirarse los pies se los ve desnudos
gorditos como empanadas y llenos de mugre
por andar corriendo en patas todo el día por ahí.
A veces el tiempo entra
porque sin querer dejamos la puerta de casa entreabierta
y si no se adentra tanto,
uno recuerda entre calmas y tormentas
esas cosas que hicieron vibrar
de una u otra forma el alma
y te acordás tal vez de algo tan simple
como un abejorro en una margarita
y sonreís tan grande y lindo
que lo único que existe es el mañana
o te acordás de un amigo,
que por una u otra cosa
no se ven hace rato
y sentís esa melacolía tierna
que te abraza el corazón y lo acaricia
con cálida tristeza.
Hay veces que uno sale de la casa
abre la puerta intespestivamente
y va en búsqueda del pasado que cuando no viene
por todos los rincones se mete y aparenta ser una sombra
brindándose de a poco como una amante insegura
y nos dice lo que quiere, cuando quiere y cómo quiere
sin importarle un rábano nuestro presente.
y uno sin saber por qué la abre de par en par
y deja pasar al pasado que llega
con las manos llenas de historias viejas
y los ojos se te empañan
o la sonrisa se dibuja
y de pronto hay miles de mariposas o de brujas
que aterran y alegran tanto tu presente
que uno se olvida los zapatos que lleva puestos
y al mirarse los pies se los ve desnudos
gorditos como empanadas y llenos de mugre
por andar corriendo en patas todo el día por ahí.
A veces el tiempo entra
porque sin querer dejamos la puerta de casa entreabierta
y si no se adentra tanto,
uno recuerda entre calmas y tormentas
esas cosas que hicieron vibrar
de una u otra forma el alma
y te acordás tal vez de algo tan simple
como un abejorro en una margarita
y sonreís tan grande y lindo
que lo único que existe es el mañana
o te acordás de un amigo,
que por una u otra cosa
no se ven hace rato
y sentís esa melacolía tierna
que te abraza el corazón y lo acaricia
con cálida tristeza.
Hay veces que uno sale de la casa
abre la puerta intespestivamente
y va en búsqueda del pasado que cuando no viene
por todos los rincones se mete y aparenta ser una sombra
brindándose de a poco como una amante insegura
y nos dice lo que quiere, cuando quiere y cómo quiere
sin importarle un rábano nuestro presente.
sábado, marzo 29, 2008
El sangriento caso de Jonathan Sinclair -- Cuento
"... el verdadero amor
no es otra cosa
que el deseo inevitable de ayudar a otro
para que sea quien es..."
Saint Exupery
no es otra cosa
que el deseo inevitable de ayudar a otro
para que sea quien es..."
Saint Exupery
Debe usted detenerse Señor Sinclair, dijo la mujer desesperada apuntando su revólver a la cabeza de Sinclair. Jonathan la miró con los ojos llenos de comprensión, el caño del arma temblaba al son de los nervios de la amante que apenas podía contener sus confusiones internas. Lágrimas enormes rodaban de sus ojos por sus pómulos para morir en sus labios que se apretaban con fuerza. No lo haga inspector, por favor, no lo haga, ya se ha derramado mucha sangre inocente, no quisiera pintar aquella pared con sus sesos. Sinclair sonrió despacito, alejando la aguja de la jeringa llena de neurotoxinas del corazón del hombre que yacía en el piso con los brazos en cruz sobre el pecho. Debo hacerlo señora, si no detengo esto ahora la masacre seguirá noche tras noche, Yo puedo cambiarlo todo, gritó ella. Lo lamento Esther, pero no podrá... su marido ya no es quien usted cree, quien usted amó, él ahora es un vampiro. Pamplinas, quién es usted para juzgar mi amor, que sabe usted de él, del amor, de lo que siente mi corazón? como osa querer arrebatar la vida de un ser humano con la vil excusa que es un vampiro, los vampiros son personajes de ficción Sinclair! los vampiros no existen, no son más que una invención de un escritor de hace varios siglos atrás que publicitaba la religión católica contra el demonio y sus huestes espantando a niños y a hombres místicos e ignorantes... no me diga estupideces inspector, volvió a subir el arma apuntando otra vez directamente a la cabeza de Sinclair. Yo sé que es difícil de creer, pero mañana puede ser usted la que muera desangrada y ya será tarde para terminar con ésta locura de ficción. Usted debe tener otros intereses, mi marido no puede ser un vampiro, demuéstremelo si es que puede... Qué quiere usted que haga Esther? Yo le digo vampiros y usted se imagina muertos vivientes volando por las noches de luna llena, alérgicos al ajo, imposibilitados de ver como le queda el peinado en los espejos, o que el agua bendita o una simple cruz le dejan una cicatriz de quemadura en el cuero, o que el rayo del sol lo quema como si estuviera dentro de un horno de fundición... usted cree que los vampiros vuelan y tienen súper poderes Esther, y no es así, la verdadera historia cuenta que el conde que dio origen a la leyenda era un hombre de armas tomar, sanguinario a más no poder y que bebía la sangre de sus enemigos para atemorizar a todos aquellos que quisieran enfrentársele, de la realidad nació la leyenda Esther, debe comprender esto... Usted es un cínico Sinclair, injurió mientras sus manos temblaban descontroladas. En la oscuridad del sótano donde se encontraban, la lividez de su piel resplandecía como la de la luna llena en mitad de la oscuridad de la noche, el brazo con el que sostenía el arma a cada instante dejaba su posición amenazante y caía lánguido al costado del cuerpo, con el otro brazo se sostenía de la pared que tenía más cercana, todas las extremidades le temblaban y tartamudeaba al hablar, Con su teoría de vampiros no vampiros como me demostraría que él es uno, le sería imposible no es así? por eso quiere acabar con él! No Esther, no es eso, desde hace unos meses una secta antireligión llegó a esta ciudad, utilizaron de templo la iglesia abandonada detrás de la colina cercana al cementerio, se juntaban las noches de luna nueva, en un principio no eran más que siete hombres, los más influyentes del pueblo, tenían fiestas orgiásticas increíbles, traían una virgen de algún lado y la violaban hasta matarla, al morir drenaban su sangre y la bebían presos en un frenesí que no acababa hasta una hora antes del amanecer donde cada uno se iba a su casa con una parte distinta del cuerpo de la víctima... acaso no le pareció extraño que el día quince del mes pasado, pleno verano, usted se despertara y que el hogar a leños estuviese encendido? no le llamó la atención que su esposo después de una larga noche de supuesto trabajo llegara a la casa al amanecer y encendiera una pira? El me dijo que el fuego lo tranquilizaba, titubeó Esther un tanto desconcertada, Claro que lo tranquilizaba expiaba su culpa y su pecado transformándolo en cenizas. Esther trastabilló de la sorpresa, casi cae al suelo liviana como una pluma, anémica y blanca como una colombina. Déjelo, retroceda, no es verdad lo que me está diciendo. Mire las manos de su Esposo, las puede ver? El era contador del banco más importante del pueblo, tenía un salario bastante jugoso, me quiere decir por qué cambió dicho trabajo por el de sereno en el hospital con una paga casi paupérrima? Era muy estresante manejar dinero de otro, suspiró ella casi sin aliento... Eso es lo que él le dijo, pero no es verdad Esther, él se graduó en una de las universidades más importantes del país, era un hombre acostumbrado a dicha presión, esas cosas no le molestaban, dejó su trabajo por el vampirismo, siendo él quién era, no pasó mucho tiempo para que alguien de los que por allí se reunía en dichas orgías lo invite a participar de una, no todo era frenesí, también se atendían negocios de grandes esferas. Basta Sinclair! usted me quiere confundir, él vivía muy estresado y con el fuego se distraía! Dígame Esther por qué después de cambiar de trabajo seguía armando fogatas nocturnas? dígamelo! No lo sé Sinclair! no lo sé! sólo sé que él es un hombre tierno y amable que me cuida como si yo fuera un ángel, no se imagina lo difícil que esto resulta con mis celos, mis inseguridades y además esto que me pasa... hizo una pausa silenciosa, casi arrepentida de haber abierto la boca. Usted lo sabe? acaso usted también está metida en esto Esther? nunca se preguntó el por qué de su temblequeo y la lividez en su piel, seguramente usted era una mujer de gran porte y ahora es casi piel y hueso, se la ve débil y sin ganas, apenas tiene fuerza para hablar y es por eso que grita, por eso se tambalea de aquí para allá como un potrillo recién nacido Esther, usted está sirviendo de alimento a su marido! Ahora me acusa a mí Inspector! usted se ha vuelto loco? Acaso últimamente no se enferma más a menudo? Si, contestó en un suspiro, Acaso no hay días en los que se despierta abombada, debilitada con pequeños moretones en alguna parte de su cuerpo? Basta Sinclair! Basta nada Esther, su marido le está quitando sangre para beberla, si usted no está al tanto entonces él se le quita mientras usted duerme! vamos Esther, entiendo que el amor es ciego, pero debe abrir los ojos, debe ver y darse cuenta lo que está sucediendo, en pocos días más usted no tendrá ni un solo glóbulo blanco en su torrente sanguíneo porque no tendrá sangre en sus venas, comprendo que el corazón tiene razones que la razón no comprende, pero está llegando muy lejos. Esther cayó sentada al piso ya sin fuerzas, ni llorar podía por la debilidad que la afligía. Sinclair trató de dar un paso hacia ella pero una mano lo tomó fuertemente de la muñeca, sintió que su sangre se helaba, el hombre tendido en el piso lo asía con una fuerza descomunal y sobrehumana, Deje a mi mujer en paz! ordenó con una voz gutural y siniestra, con un mínimo movimiento arrojó a Sinclair contra la pared más lejana de aquel sótano, se estrelló contra el muro como se estrella un papelito echado al cesto de la basura, el chupasangre se puso de pie y se acercó a Esther tomándola entre sus brazos, la apretó contra su cuerpo, ella susurraba y gimoteaba mientras él la acariciaba con la mano pesada por los largos y debilitados cabellos. Sinclair se irguió tomándose la cabeza mareada por semejante golpe, tomó la jeringa y se abalanzó sobre ellos, con otro rápido movimiento de mano el hematofago lo tomó por el cuello y el investigador quedó atrapado por esa mano que lo apretaba como si la misma fuera una morsa, con Sinclair tomado por el cuello se puso de pie arrebatándole la jeringa de la mano para hacerla trizas apretándola apenas. El rostro de Sinclair comenzó a ponerse morado por las asfixia y sus piernas pataleaban en el aire tratando de asestar algún puntapié en la entrepierna de la bestia vampirezca, pero cada patada que daba no surtía el efecto necesario y parecía dar cada vez más fuerza a la bestia que albergaba aquel hombre, éste comenzó a acercar el cuello del investigador a su boca, los ojos de Sinclair se dieron vuelta y todo se volvió oscuro, sintió un pinchazo en la carne y pronto sus energías comenzaron a declinar, sentía que la vida se le iría en un próximo suspiro. Escuchó un estallido, una explosión de pólvora, la presión en su cuello cedió y mientras caía al piso pudo tomar una interminable bocanada de aire. Levantó la cabeza y pudo ver con sus ojos al hombre vampiro darse vuelta sobre su cintura y mirar a su amada Esther, sorprendido. Ella aún sostenía el arma que humeaba por su tiro letal que había penetrado en el pecho del hombre que se tapaba el agujero provocado por la bala y llevaba su mano ensangrentada a sus labios y se esparcía la sangre por la boca, y sonreía extasiado por un extraño placer que le recorría por la espina. Esther se le acercó con lo último que le quedaba de fuerzas y lo abrazó dulcemente, él embebió los labios de su amada con su propia sangre y se besaron apasionadamente. Doce minutos es lo que tarda comúnmente un hombre en morir cuando se desangra, pueden pensar que esto es poco tiempo o mucho, todo depende, en su caso esos doce minutos no existieron ya que tardó más de media hora en dar su último suspiro. La buena de Esther murió antes que él, al escapar de sus labios su último adiós, él acarició la lívida palidez de su rostro con lágrimas en los ojos. Sinclair ya recuperado se acuclilló cercano, ya no había nada que hacer ni que temer, la muerte del hombre era inminente. Que no se sepa nada de esto Sinclair, que el nombre de mi mujer quede limpio de cualquier perjurio, me volví un adicto al consumo de sangre, por eso dejé mi trabajo y tomé el del Hospital, no quería pertenecer a esa secta de sádicos que violaban y ultrajaban a pobres niñas, pero ya era tarde cuando lo decidí, la necesidad de beber sangre me llevó a robar las donaciones que allí se guardaban y cuando caí bajo sospecha, comencé a drenar la sangre de mi mujer, noche tras noche, hasta dejarla casi muerta, así de seca como la ve. Yo maté a mi mujer Sinclair, así como a un par de jóvenes y niñas de los poblados cercanos. Queme mi cuerpo y entierre mi nombre, pero haga saber la historia de Esther, haga saber que ella no tenía nada que ver con esto, que si no hubiera sido por ella yo lo hubiese matado a usted y vaya Dios a saber a cuánta gente más. Cuente que Esther le salvó la vida, a usted, a muchos más que a usted, y por favor diga que también salvó la mía. Sinclair acarició el cabello del hombre, lo tomó por las axilas y lo acercó aún más al cadáver de su difunta esposa. No tema, su nombre y el de Esther quedarán limpios, ya tenemos la lista de los hombres que asesinaron y ultrajaron tantas niñas, sé que usted no es un santo, pero entiendo también que siente arrepentimiento en su corazón, espero por su alma que Esther interceda por usted, cuando sea el momento en que Dios, juzgue su destino.
viernes, marzo 28, 2008
Profesiones, el policía -- Poesía
![]() |
| Eugenio Zappietro - Escritor. Genio. Policía. |
cana, poli, yuta, vigilante,
edil, coimero, oficial,
así le llamamos en mi paisote
a los guardianes de la ley y el orden.
Claro que en mi paisote la ley y el orden
son tan flexibles, que la bendita policía a veces
se transforma en maldita,
y comete crímenes mucho más violentos y salvajes
que lo mismos criminales.
Claro que también y por lo general
arriesgan sus vidas en cada esquina
por un par de monedas que es su mesada o su jornal,
y a tiros se enfrentan con aquellos que con violencia
toman como propias pertenencias ajenas,
o que violan a nuestros hijos, o a nuestras hijas
madres y hermanas o arrebatan las vidas
de los seres que más queremos
a veces por no más que un par de zapatillas
o pelusas y monedas que quedaron en el fondo del bolsillo.
En mi paisote como en el mundo entero
hay policías malos, hay policías buenos,
están los que son eficaces como chacales
y los que no sirven siquiera para encontrarse
a sí mismos frente al espejo del baño de la comisaría
Muchos están en contra de sus medidas,
pero ellos responden órdenes que llegan de arriba
donde un par de cerdos con las barrigas llenas
digitan el destino y la ley de un país
sin pensar siquiera en qué esta pasando acá abajo
los cerdos ordenan reprimir, sin recordar lo que decía el general,
él mismo rezaba que "la violencia engendra violencia".
Cabe aclarar, que el pueblo de este paisote
tampoco es ningún bebé de pecho y más de una vez llegó al borde,
con sus malos modos al reclamar.
La policía en cada país del mundo
no es más que un índice de cuan podrida está la sociedad.
cada pueblo tiene la policía que merece y/o necesita,
donde haya leyes habrá policías que las hagan cumplir
y personas dispuestas a transgredir.
Por ésto la próxima vez que veas a un policía
antes de hacer o pensar cualquier cosa
imaginate un espejo imaginario frente a vos
y ponete su uniforme, y calzate sus zapatos
y mirate un buen rato
con el tiempo nos daremos cuenta
todo enfermo necesita de su enfermera
al menos, hasta que la muerte los separe.
jueves, marzo 27, 2008
Recuerdo de dos atardeceres -- Poesía
Un recuerdo, una tarde,
el sol naranja lamía el horizonte
y todo se teñía de cálidos colores,
tenías el pelo suelto volando al viento
y tus dos ojos clavados en los míos.
Me mirabas desde tan profundo
y tan profundo llegaba tu mirar
que sentía el cuero temblar emocionado,
abrazado por tu corazón
atrapado entre las piernas de tu alma.
Tus palabras con olor a menta
me llevaron de paseo,
volamos por todos lados,
tal vez también recuerdes,
las nubes fluorescentes, el cielo calmo.
Me acuerdo de tu mano acariciándome el rostro,
de tus ojos mirando mis labios
de tu boca besando mis besos
de nuestros cuerpos apretados
y la promesa de un te amo
mientras tanto desde el cielo
brillantes, confidentes,
forjaron las estrellas
tu recuerdo en mi memoria
imborrable, permanente...
Se pierde en el olvido
aquel adiós entre los dos
una tarde cualquiera
entre la seca hojarrasca,
tres golpes a la puerta
y al abrirla, del otro lado,
esperaba paciente la parca
te buscaba, solo a vos te buscaba
no le importaba yo, ni nuestro amor, ni nada
te arrebató y dejó de vos tan solo un recuerdo
imborrable, permanente,
de un sol naranja en el cielo infinito
tus dulces palabras con olor a menta
tu boca en mi beso
y los golpes sonando en la fría madera.
el sol naranja lamía el horizonte
y todo se teñía de cálidos colores,
tenías el pelo suelto volando al viento
y tus dos ojos clavados en los míos.
Me mirabas desde tan profundo
y tan profundo llegaba tu mirar
que sentía el cuero temblar emocionado,
abrazado por tu corazón
atrapado entre las piernas de tu alma.
Tus palabras con olor a menta
me llevaron de paseo,
volamos por todos lados,
tal vez también recuerdes,
las nubes fluorescentes, el cielo calmo.
Me acuerdo de tu mano acariciándome el rostro,
de tus ojos mirando mis labios
de tu boca besando mis besos
de nuestros cuerpos apretados
y la promesa de un te amo
mientras tanto desde el cielo
brillantes, confidentes,
forjaron las estrellas
tu recuerdo en mi memoria
imborrable, permanente...
Se pierde en el olvido
aquel adiós entre los dos
una tarde cualquiera
entre la seca hojarrasca,
tres golpes a la puerta
y al abrirla, del otro lado,
esperaba paciente la parca
te buscaba, solo a vos te buscaba
no le importaba yo, ni nuestro amor, ni nada
te arrebató y dejó de vos tan solo un recuerdo
imborrable, permanente,
de un sol naranja en el cielo infinito
tus dulces palabras con olor a menta
tu boca en mi beso
y los golpes sonando en la fría madera.
miércoles, marzo 26, 2008
Tantas cosas lindas y tantos imbéciles sueltos -- Poesía
No conozco Nueva York
tampoco París, Madrid o Roma
no conozco Londres,
ni Dublin, ni Oslo, ni Moscú, ni Pekín,
me encantaría conocer el Tibet,
los siete mares mediterráneos,
las infinitas islas del Pacífico
y recorrer las selvas de la Africa Negra.
Pasearme en avioneta sobre el desierto del Sahara
mirar la aurora boreal antes de tomar una siesta
navegar a orillas de todo ese hielo que llena el sur del planeta
y ver la violencia volcánica ahí cerca de las costa de Hawaii.
Quiero conocer personalmente
el lugar exacto donde se mezclan
un río amarillo y un río negro
dando vida al Amazonas.
Me gustaría poder beber agua
de cada río que baja de la montaña,
de cada lago, de cada vertiente
sin el miedo a muerte que esté contaminada.
Y sabés por qué escribo esto?
Porque no creo que sea posible que yo lo vea, que yo lo viva
y lo más seguro, que si las cosas siguen como hasta ahora,
no creo que sea posible que vos lo veas, que vos los vivas,
porque el mundo se volvió loco
y la gente pareciera que lo que quiere es destruir el planeta
y como viene la mano, nadie es capaz de parar esta locura
por esto es que escribo para las generaciones futuras
para que sepan que alguna vez existieron
cosas que fueron distintas y especiales
y que a esas cosas las destruimos
con saña, ambición y perversión
que nunca pensamos más que en nosotros mismos
y de una manera tan tonta es que lo hicimos
que nunca vimos que era lo que pasaba a nuestro alrededor
y echamos la vida por tierra hasta enterrarnos en nuestras miserias.
tampoco París, Madrid o Roma
no conozco Londres,
ni Dublin, ni Oslo, ni Moscú, ni Pekín,
me encantaría conocer el Tibet,
los siete mares mediterráneos,
las infinitas islas del Pacífico
y recorrer las selvas de la Africa Negra.
Pasearme en avioneta sobre el desierto del Sahara
mirar la aurora boreal antes de tomar una siesta
navegar a orillas de todo ese hielo que llena el sur del planeta
y ver la violencia volcánica ahí cerca de las costa de Hawaii.
Quiero conocer personalmente
el lugar exacto donde se mezclan
un río amarillo y un río negro
dando vida al Amazonas.
Me gustaría poder beber agua
de cada río que baja de la montaña,
de cada lago, de cada vertiente
sin el miedo a muerte que esté contaminada.
Y sabés por qué escribo esto?
Porque no creo que sea posible que yo lo vea, que yo lo viva
y lo más seguro, que si las cosas siguen como hasta ahora,
no creo que sea posible que vos lo veas, que vos los vivas,
porque el mundo se volvió loco
y la gente pareciera que lo que quiere es destruir el planeta
y como viene la mano, nadie es capaz de parar esta locura
por esto es que escribo para las generaciones futuras
para que sepan que alguna vez existieron
cosas que fueron distintas y especiales
y que a esas cosas las destruimos
con saña, ambición y perversión
que nunca pensamos más que en nosotros mismos
y de una manera tan tonta es que lo hicimos
que nunca vimos que era lo que pasaba a nuestro alrededor
y echamos la vida por tierra hasta enterrarnos en nuestras miserias.
martes, marzo 25, 2008
Una y otra vez lo mismo, será que no me canso -- Cosa
Qué increíble, qué mañana! De tanto ir de acá para allá y prestarle atención al mundo me olvidé que existo, que yo también soy parte de esto. Pero bueno, al menos pude parar un poco, poco después del medidodía, y darme cuenta que a pesar de todo el mundo que me rodea, puedo subsistir y seguir haciéndome cargo. Cargo de mi, de mis aciertos y mi yerros, de mis cosas, de mis cisas, de mi amplia gama de exóticos y distintos sinsabores, están los que son sosos, los ácidos, los fuertes, los dulces, los salados, los otros de los cuales no quiero ni hablar. Me dí cuenta que puedo hacer y dejar hacer, que puedo delegar y decir que no cuando creo que no es la respuesta necesaria. Me di cuenta que puedo ponerme de pie ante la adversidad, y dar un paso más, aunque no me den las ganas, aunque no tenga fuerzas, aunque me crea derrotado, derretido, aborratado, último, primero, destruído. Aunque no tenga piernas, seguiré avanzando, claro que técnicamente no sería apropiado escribir de a pasos agigantados, pero poéticamente cabe la posibilidad de decirlo de esa manera. Aunque hoy no sea mi día más bucólico, tal vez por que la mañana me dio de a palos y a la hora del almuerzo me dejó descansar un rato, no lo sé. Lo que si sé y de esto estoy seguro, es que si uno sale a buscar, encuentra, a veces no encontrás exactamente lo que buscás, a veces puede que encuentres cosas similares que tal vez sirven de algo, o cosas inútiles que de nada sirvan pero si te ponés a pensar, qué importa? Acaso algo sirve de algo? En la vida solo sirve el estar vivo, pensar, sentir, entrar, llorar, reir, creer, salir, buscar, encontrar, ir tras eso que creés o querés que te hace y haga falta son solo condimentos que salan o sosan la existencia. Si buscás, encontrás o no encontrás, y esto solo sirve a tu ego. Lo fundamental es el movimiento, la nada es lo único quieto. Por eso si pretendés algo tenés que ir por todo, sin dudarlo.
lunes, marzo 24, 2008
La memoria del capitán -- Poesía
Puedo ser jueza,
porque puedo ser esclava
reina, silencio, suspiro,
el ahogo de un grito,
de amor, desesperado,
de furia, apasionado.
Puedo ser el motivo
para dar ese paso hacia el abismo
o para subir otro peldaño
y acercarse a ese cielo
por el que tanto trabajaste, deseaste,
ese por el cual estamos.
Puedo ser lo que quiera
o lo que quieras, lo mismo da
puedo ser sueño, pesadilla
la luz que te guía o la sombra que te aterra
escondida en lo oscuro
y que silenciosa espera.
Puedo ser lo que me pidas
lo que necesites, lo que pienses,
puedo ser lo que se te ocurra
cualquier ocurrencia que tengas es posible que sea
pero nunca creas, ni pienses
que puedo dejar de ser yo misma.
Que sea sienta y esté incondicional
al capricho de tus vientos y mareas
no me transforma en una cáscara de nuez
que sin timón ni vela a la deriva navega
sin puerto al que volver jamás
o destino final donde pueda morir en paz.
porque puedo ser esclava
reina, silencio, suspiro,
el ahogo de un grito,
de amor, desesperado,
de furia, apasionado.
Puedo ser el motivo
para dar ese paso hacia el abismo
o para subir otro peldaño
y acercarse a ese cielo
por el que tanto trabajaste, deseaste,
ese por el cual estamos.
Puedo ser lo que quiera
o lo que quieras, lo mismo da
puedo ser sueño, pesadilla
la luz que te guía o la sombra que te aterra
escondida en lo oscuro
y que silenciosa espera.
Puedo ser lo que me pidas
lo que necesites, lo que pienses,
puedo ser lo que se te ocurra
cualquier ocurrencia que tengas es posible que sea
pero nunca creas, ni pienses
que puedo dejar de ser yo misma.
Que sea sienta y esté incondicional
al capricho de tus vientos y mareas
no me transforma en una cáscara de nuez
que sin timón ni vela a la deriva navega
sin puerto al que volver jamás
o destino final donde pueda morir en paz.
domingo, marzo 23, 2008
Latinoamérica, despierta! -- Poesía
Si ves que mis puños se cierran
y por la boca se me escapa el alma
verás que mis ojos se cegan
por la impotencia que ellos me causan
Por la furia que siento
es que mi grito es de guerra
porque nos apretan y nos dejan
sin razón ni razones
aplastando nuestro corazón
que busca la libertad
que ellos siempre nos niegan
y no nos dejan avanzar
con su fuerza desmedida
nos coartan la posibilidad
de aprender o de sanar
de crear, de empezar
plantan aquí y allá su bandera
sin siquiera pensar
que también somos humanos
y que tenemos necesidad
que corre sangre en nuestras venas
y es con nuestra sangre
con lo que ellos riegan
nuestro suelo, nuestra tierra.
Con plomo y puño de hierro
acallan la esperanza
que late con anhelo en nuestro corazón
de construir para todos un futuro mejor
Y ellos no nos quieren dar,
ellos nos quieren coartar,
ellos no nos dejan crecer,
es su falsa justicia la que nos obliga a pelear.
Así que si ves que mis puños se cierran
y que por furia ando por ahí a los tumbos
no es porque me haya perdido
si no es que al fin me han encontrado.
Sepan que me estoy levantando
que es necesario que emerja mi gente
para cortar de cuajo estos miles de años
con lo que nos apretan, nos roban, nos llenan
de mentiras, de golpes y torturas
de carencias, maldad y marginalidad,
de amenazas, de miedo y misiadura,
que nos infligieron sin razón
ya ves
esta es nuestra tierra
y es nuestra sangre con la que la riegan
y se la llevan despacito
dejándonos solos a su capricho
en un infierno de bombas y tiros
con asesinos malparidos
que devoran nuestro corazón
sin razón más que su avaricia
y su desmedida codicia
con la que no miden
no piensan,
no creen,
que con ella y por ella
nos generan tanto dolor
en el alma y en el corazón
que tarde o temprano escapemos
de este letárgico sueño en el que nos metieron
y a viva voz gritemos de manera enérgica:
Latinoamérica, llegó la hora de estar despierta!
y por la boca se me escapa el alma
verás que mis ojos se cegan
por la impotencia que ellos me causan
Por la furia que siento
es que mi grito es de guerra
porque nos apretan y nos dejan
sin razón ni razones
aplastando nuestro corazón
que busca la libertad
que ellos siempre nos niegan
y no nos dejan avanzar
con su fuerza desmedida
nos coartan la posibilidad
de aprender o de sanar
de crear, de empezar
plantan aquí y allá su bandera
sin siquiera pensar
que también somos humanos
y que tenemos necesidad
que corre sangre en nuestras venas
y es con nuestra sangre
con lo que ellos riegan
nuestro suelo, nuestra tierra.
Con plomo y puño de hierro
acallan la esperanza
que late con anhelo en nuestro corazón
de construir para todos un futuro mejor
Y ellos no nos quieren dar,
ellos nos quieren coartar,
ellos no nos dejan crecer,
es su falsa justicia la que nos obliga a pelear.
Así que si ves que mis puños se cierran
y que por furia ando por ahí a los tumbos
no es porque me haya perdido
si no es que al fin me han encontrado.
Sepan que me estoy levantando
que es necesario que emerja mi gente
para cortar de cuajo estos miles de años
con lo que nos apretan, nos roban, nos llenan
de mentiras, de golpes y torturas
de carencias, maldad y marginalidad,
de amenazas, de miedo y misiadura,
que nos infligieron sin razón
ya ves
esta es nuestra tierra
y es nuestra sangre con la que la riegan
y se la llevan despacito
dejándonos solos a su capricho
en un infierno de bombas y tiros
con asesinos malparidos
que devoran nuestro corazón
sin razón más que su avaricia
y su desmedida codicia
con la que no miden
no piensan,
no creen,
que con ella y por ella
nos generan tanto dolor
en el alma y en el corazón
que tarde o temprano escapemos
de este letárgico sueño en el que nos metieron
y a viva voz gritemos de manera enérgica:
Latinoamérica, llegó la hora de estar despierta!
sábado, marzo 22, 2008
Buenos Días -- Poesía
Buen día vida!!
Qué lindo día que pariste,
el sol remolón y tranquilo
se despertó bien tempranito
y con sus dedos empezó
a acariciar todo mientras juega
con las sombras que proyecta
sobre la fértil tierra.
La noche va quedando atrás,
pero quedan curiosonas
colgadas del amanercer algunas
estrellas brillantes que titilan celosas
mirando el esplendor de febo
iluminando tanto el cielo
que tristes y silenciosas
se van desvanececiendo.
Queda apenas un poco de la luna
que sonríe y aconseja a las estrellas
"es hora de ir a otro lado del mundo
no lloren, que no les duela,
mañana estaremos acá de vuelta
asombrando las luces,
guiando en lo oscuro,
marcando al mundo el rumbo
como un hermoso mapa
no lloren, no sean celosas,
es más lindo el cielo nocturno
con todas ustedes brillando en lo alto
que el cielo de todo el día
con una sola luz que brilla"
Buen día vida
ya mismo salgo de la cama
y voy a disfrutar de tu creación más linda!
Qué lindo día que pariste,
el sol remolón y tranquilo
se despertó bien tempranito
y con sus dedos empezó
a acariciar todo mientras juega
con las sombras que proyecta
sobre la fértil tierra.
La noche va quedando atrás,
pero quedan curiosonas
colgadas del amanercer algunas
estrellas brillantes que titilan celosas
mirando el esplendor de febo
iluminando tanto el cielo
que tristes y silenciosas
se van desvanececiendo.
Queda apenas un poco de la luna
que sonríe y aconseja a las estrellas
"es hora de ir a otro lado del mundo
no lloren, que no les duela,
mañana estaremos acá de vuelta
asombrando las luces,
guiando en lo oscuro,
marcando al mundo el rumbo
como un hermoso mapa
no lloren, no sean celosas,
es más lindo el cielo nocturno
con todas ustedes brillando en lo alto
que el cielo de todo el día
con una sola luz que brilla"
Buen día vida
ya mismo salgo de la cama
y voy a disfrutar de tu creación más linda!
viernes, marzo 21, 2008
Vida para vivir -- Poesía
Sabés qué es lo lindo que tiene la vida?
Que cuando pensás que llegás al límite
un nuevo camino se abre de la nada
y todo comienza otra vez y sin demoras
y uno vuelve a ocuparse en todas estas cosas
que lo mantienen activo y con la mente fresca
para seguir adelante y no aflojar la cincha, nunca.
Lo bueno que tiene la vida es que nos llena
de hermosos mensajes ocultos en todas partes,
que coloréa cada uno de nuestros cepias paisajes,
sazona nuestros desabridos momentos con sorpresas
regalándonos el don de atenernos a nuestras creencias
aunque no estemos cien por ciento seguro de ellas
y así, buscar la mejor forma para autosuperarnos
y ser mejores, y estar mejor, y contactarnos con lo más profundo
con lo más importante, lo más íntimo de nuestro ser
y poder convertir el paraíso en uno o más infiernos
o hacer realidad tu sueño perfecto.
Sabés que es lo hermoso que tiene la vida?
Pues que está viva en cada uno de los corazones que laten
que sueñan, que buscan, que encuentran, que desean,
que no importa si te falta una pierna o las dos, o los brazos.
que te haya reventado al cabeza, que te digan, que creas o sientas
que tus días, por esto o aquello, están contados, y por eso,
la esperanza marchita no golpea la puerta hace años.
Mientras la vida vive en vos, continuamente todo se renueva
y vas a luchar para que todo siga, para no detenerte,
para que la situación no te doblegue y en el que caso que eso pase
que puedas levantarte, y seguir adelante.
Por que a pesar de castigarnos duro, de enseñarnos la realidad
de mil y un maneras distintas hasta que al fin las aprendemos
también sabe acariciarnos el alma, darnos un respiro
y llevarnos de la mano a pasear a donde sea
dándonos esa seguridad mística y divina
que a pesar de estar hastiado, desnudo, roto
por haber olvidado el sueño que hasta acá te trajo.
Si sos capaz de dar otro paso, otro más para acercarte a ella
sabés que todo es posible, que el sueño no ha muerto
y que ser feliz no es la utopía perfecta,
si no más bien, una simple y hermosa filosofía
que te hace ver, querer y amar
a algo tan simple, fuerte, delicado y misterioso
como el milagro de la vida.
Que cuando pensás que llegás al límite
un nuevo camino se abre de la nada
y todo comienza otra vez y sin demoras
y uno vuelve a ocuparse en todas estas cosas
que lo mantienen activo y con la mente fresca
para seguir adelante y no aflojar la cincha, nunca.
Lo bueno que tiene la vida es que nos llena
de hermosos mensajes ocultos en todas partes,
que coloréa cada uno de nuestros cepias paisajes,
sazona nuestros desabridos momentos con sorpresas
regalándonos el don de atenernos a nuestras creencias
aunque no estemos cien por ciento seguro de ellas
y así, buscar la mejor forma para autosuperarnos
y ser mejores, y estar mejor, y contactarnos con lo más profundo
con lo más importante, lo más íntimo de nuestro ser
y poder convertir el paraíso en uno o más infiernos
o hacer realidad tu sueño perfecto.
Sabés que es lo hermoso que tiene la vida?
Pues que está viva en cada uno de los corazones que laten
que sueñan, que buscan, que encuentran, que desean,
que no importa si te falta una pierna o las dos, o los brazos.
que te haya reventado al cabeza, que te digan, que creas o sientas
que tus días, por esto o aquello, están contados, y por eso,
la esperanza marchita no golpea la puerta hace años.
Mientras la vida vive en vos, continuamente todo se renueva
y vas a luchar para que todo siga, para no detenerte,
para que la situación no te doblegue y en el que caso que eso pase
que puedas levantarte, y seguir adelante.
Por que a pesar de castigarnos duro, de enseñarnos la realidad
de mil y un maneras distintas hasta que al fin las aprendemos
también sabe acariciarnos el alma, darnos un respiro
y llevarnos de la mano a pasear a donde sea
dándonos esa seguridad mística y divina
que a pesar de estar hastiado, desnudo, roto
por haber olvidado el sueño que hasta acá te trajo.
Si sos capaz de dar otro paso, otro más para acercarte a ella
sabés que todo es posible, que el sueño no ha muerto
y que ser feliz no es la utopía perfecta,
si no más bien, una simple y hermosa filosofía
que te hace ver, querer y amar
a algo tan simple, fuerte, delicado y misterioso
como el milagro de la vida.
jueves, marzo 20, 2008
Reencuentro -- Cosa
Me veo en tus letras inocentes,
reflejado, sincero,
sin dimes ni diretes
desnudo ante mis ojos
como Dios me trajo al mundo
y me reconzoco
como una masa tangible
de huesos, músculos, grasa, tendones,
tengo sentimientos puros
pensamientos necios también tengo.
Por eso verme reflejado en tus letras inocentes
me hacen responsable de mi mismo,
me aclaran las intenciones,
desaceleran el ritmo cardíaco
me pongo de frente, cara a cara
con esa realidad que a veces cuesta tanto de ver
de entender, de aceptar y comprender,
y a veces lloro y a veces río
y si puedo, casi siempre, algo aprehendo
para aprender a mejorarme día a día.
Dame un tiempo más entre tus letras,
dejame bañarme un tiempo prudente entre tus vocales
bailar por tus consonates, pasear por ese laberinto de espejos
que forman tus oraciones en mi conciencia,
dejame encontrarme que estoy perdido
buscándome sin encontrarme
con la esperanza intacta
y la furtiva necesidad de volver a verme
en cualquier charco de agua mansa.
Dame un rato entre tus letras
necesito un tiempo para reconocerme.
reflejado, sincero,
sin dimes ni diretes
desnudo ante mis ojos
como Dios me trajo al mundo
y me reconzoco
como una masa tangible
de huesos, músculos, grasa, tendones,
tengo sentimientos puros
pensamientos necios también tengo.
Por eso verme reflejado en tus letras inocentes
me hacen responsable de mi mismo,
me aclaran las intenciones,
desaceleran el ritmo cardíaco
me pongo de frente, cara a cara
con esa realidad que a veces cuesta tanto de ver
de entender, de aceptar y comprender,
y a veces lloro y a veces río
y si puedo, casi siempre, algo aprehendo
para aprender a mejorarme día a día.
Dame un tiempo más entre tus letras,
dejame bañarme un tiempo prudente entre tus vocales
bailar por tus consonates, pasear por ese laberinto de espejos
que forman tus oraciones en mi conciencia,
dejame encontrarme que estoy perdido
buscándome sin encontrarme
con la esperanza intacta
y la furtiva necesidad de volver a verme
en cualquier charco de agua mansa.
Dame un rato entre tus letras
necesito un tiempo para reconocerme.
miércoles, marzo 19, 2008
Estás en mis manos -- Poesías
Vuelvo, a pesar de nunca haberme idoestoy de vuelta, con mucha más fuerza que antes
me planto, de pie y dispuesto a todo
acá no hay secretos
al pan pan y al vino vino viejo
Como siempre
las cosas son como son y uno
le guste o no, se debe aceptar y armarse
para seguir adelante hacia donde
se lo haya propuesto
Habrán dudas, molestias,
situaciones prometedoras
y también habrá de las otras
de las que no valen tanto la pena,
pero hay que enfrentarlo todo.
No hay que hacerle asco a nada
hay que abrirse para que más cosas lleguen
a los lugares que antes nada llegaba
y hacerse fuerte, fuerte ante uno mismo
que no es igual que hacerse el fuerte ante los demás.
Hay que salir, salirse de uno y mirarse desde afuera
y despersonalizarse y olvidarse de los porques y los por qués
y vivir la vida así como venga, aunque esté descalza,
vestida, desnuda, entregada, abnegada
o venga con todas las ganas de agarrarse a trompada limpia
Así como vos, las cosas son como son
no hay mucha vuelta, no hay a quien declararle la guerra
no hay culpables, acá somos todos responsables
así que volvé a ponerte el cinturón en la cintura
que la vida no es una guerra, pero si es una luenga lucha
que no la gana nadie, ni siquiera el que más pelea
no la gana el gran guerrero ni el que aprendió a vivir con paciencia
esta lucha siempre siempre la gana la muerte
por esto es decisivo, que sepas, que entiendas
que mientras vivas, todo de vos depende.
martes, marzo 18, 2008
Un día de lara la lalá -- Poesía
No hay nada en el mundo
que sea más lindo que
salir de adentro hacia afuera
y buen diar al astro rey
Que mil y un palomas
se pongan a cantar
cu curru cucú cu cu cucú
en el dintel de las ventanas
Que haya niños en las escuelas
con su blanco delantal
todos sucios por los juegos
que juegan en los recreos
Escuchar como se ríen
de esa forma tan especial
y mirar a una pareja
como se miran al besar
sé que sueno voyeurista
pero a mi me da mucha paz
saber que hay gente en el mundo
que aun no marchitó la capacidad de amar.
Bajo la sombra del olmo
me echaré a descansar
miraré pasar las nubes
mientras morfo un chegusán.
Hoy va a ser un día hermoso
así que saldré a pasear un rato,
espero que el viejo olmo
esté donde siempre supo estar
y me dé su sombra, su paz,
su paciencia, su estoicidad
frente a los abatares del tiempo
sin rendirse jamás, de pie ante lo eterno.
que sea más lindo que
salir de adentro hacia afuera
y buen diar al astro rey
Que mil y un palomas
se pongan a cantar
cu curru cucú cu cu cucú
en el dintel de las ventanas
Que haya niños en las escuelas
con su blanco delantal
todos sucios por los juegos
que juegan en los recreos
Escuchar como se ríen
de esa forma tan especial
y mirar a una pareja
como se miran al besar
sé que sueno voyeurista
pero a mi me da mucha paz
saber que hay gente en el mundo
que aun no marchitó la capacidad de amar.
Bajo la sombra del olmo
me echaré a descansar
miraré pasar las nubes
mientras morfo un chegusán.
Hoy va a ser un día hermoso
así que saldré a pasear un rato,
espero que el viejo olmo
esté donde siempre supo estar
y me dé su sombra, su paz,
su paciencia, su estoicidad
frente a los abatares del tiempo
sin rendirse jamás, de pie ante lo eterno.
lunes, marzo 17, 2008
Ventajero - Poesía ya publicada el 22/11/06
Tengo la delicadeza de mirarte expectante
casi alucinado y al borde del yerro, tal vez,
solo por conveniencia
y escucho cada palabra que decís
y veo cada gesto que hacés
y entiendo cada mirada que echás
y descreo en esa sonrisa flácida y sin alma
que paseás por ahí sintiéndote dueño de todo.
Siempre tenés sonrisas, abrazos y si como no
para todos los que se te acercan, tal vez,
solo por conveniencia
y escuchás cada palabra que te dicen mientras hilás,
aprendés, pregenéas y estudiás los gestos ajenos
para corromper la naturalidad de los tuyos
y te desentendés de las miradas que quieren
simplemente conocerte y te paseas por ahí
esperando robarle al mundo esa oportunidad
que tanto andás buscando sin importar el costo.
Espero que atiendas, entiendas y aprendas
todo lo que necesites saber, antes que la vida vuelva,
y te deje mirando al norte.
casi alucinado y al borde del yerro, tal vez,
solo por conveniencia
y escucho cada palabra que decís
y veo cada gesto que hacés
y entiendo cada mirada que echás
y descreo en esa sonrisa flácida y sin alma
que paseás por ahí sintiéndote dueño de todo.
Siempre tenés sonrisas, abrazos y si como no
para todos los que se te acercan, tal vez,
solo por conveniencia
y escuchás cada palabra que te dicen mientras hilás,
aprendés, pregenéas y estudiás los gestos ajenos
para corromper la naturalidad de los tuyos
y te desentendés de las miradas que quieren
simplemente conocerte y te paseas por ahí
esperando robarle al mundo esa oportunidad
que tanto andás buscando sin importar el costo.
Espero que atiendas, entiendas y aprendas
todo lo que necesites saber, antes que la vida vuelva,
y te deje mirando al norte.
domingo, marzo 16, 2008
El feroz caso de Jonathan Sinclair -- Cuento
Una noche del mes pasado fue cuando comenzó a suceder todo, la recuerdo porque un circo llegaba al pueblo cercano. A partir de esa noche una catástrofe tras otra comenzaron a sucederse. Mi mujer, que en paz descanse, tuvo un tremendo problema es sus ovarios de jovencita, por lo que le fueron extirpados y nunca tuvimos hijos, claro que pensamos en adoptar, pero entendimos que si Dios no da, por algo será. Igualmente, como información aparte, nos encargábamos de dar de comer o dar trabajo a los niños de por aquí cerca que estaban un poco más carenciados. Mirta, mi difunta esposa, los pasaba a buscar por sus casas y los llevaba a la escuelita rural dónde los educaba. Juntos hacíamos el trabajo en el campo. Ella enseñaba por la mañana, y a la tarde ya estaba sobre algún corcel arriando el ganado o mismo, delimitando el campo... siempre hay algún bribón que rompe el alambrado. Colectaba los huevos de las gallinas, preparaba la huerta y cualquier cosa que estuviera ya madura era nuestra cena, cuando carneábamos algún animal nos dábamos un merecido festín. Eramos muy felices juntos, disfrutábamos de una vida plena llena de amor y compañía, la gente de alrededor nos quiere mucho; cuando caímos en desgracia nos ayudaron con toda la buena voluntad del mundo, en una sequía fuerte que hubo hace dos años, estuvimos todos al borde de la quiebra. Pero nos organizamos y entre todos salimos adelante, imagine cientos de personas trabajando juntas con un mismo fin común. Sentimos la utopía del mundo perfecto florecer. Bien sabe que dicen que no hay mal que dure cien años, y así fue, tal vez Dios conforme con nuestra actuación de buenos parroquianos y seres humanos cooperativos, nos dio en un guiño, al año siguiente, la mejor de las crías, de las cosechas, no hubo plagas ni aves que destrozarán nuestros sembradíos, imagínese lo extraño que el año pasado fue, que el gato estaba aburrido por la falta de ratones y el pobre no tenía que cazar. Imagine semejante milagro! En medio del campo ni un solo ratón acechaba los silos desbordados de comida. Empezó el año y todos en la abundancia seguimos compartiendo y distribuyendo de tal forma que se crearon más trabajos y la economía de los alrededores comenzó a crecer de manera descomunal. No había celos ni molestias, un gran equipo de distintas cabezas iba avanzando hacia un estándar de vida mejorado. Imagínese como habrá sido el crecimiento, que hace un mes un circo llegó al pueblo. Un circo! Puede usted imaginar eso Sinclair? A este pueblo no venía si quiera el recaudador de impuestos hace veinte años atrás... pero el año pasado comenzaron a llegar. Hasta en el banco pusieron una caja fuerte! Se imagina? Sepa disculpar mi sorpresa y mi repetición en ésta, tal vez usted esté acostumbrado a circos en su pueblo y cajas fuertes en los bancos y hasta tal vez a más cosas de esas, pero aquí... Aquí apenas conocemos nuestras caras y la del señor que maneja el camión que viene una vez al mes a recolectar las cosechas, los granos y las bestias vivas para ser carneadas y comidas en los pueblos y ciudades importantes de los lejanos alrededores. Aquí no existían esas cosas, imagínese que el señor del camión necesitó comprarse tres camiones más para cubrir la semejante oferta que con estos años de abundancia nos bendecían. Recuerdo la noche en que el circo abrió sus puertas, en medio de la nada se erigía una carpa gigantesca, magnífica, llena de fieros animales, había todo tipo de cosas que parecían llegar de otro planeta, hombres increíblemente grandes y musculosos, hombres tan pequeñitos que parecían niños, mujeres peludas, seres con rostros deformes encerrados en jaulas de gruesos barrotes de hierro, animales de todo tipo, de los que algunos apenas puedo recordar el nombre... Había elefantes, unos caballos con cuellos excesivamente largos, otros bellamente vestidos con rayas blancas y negras; ñandúes negros y blancos pero de un tamaño descomunal, gatos enormes con una melena tremenda, lagartos gigantes con feroces dientes; perros de gran bravura y un tamaño abominable, quitaban el aliento tan sólo al verlos... No sé si le conté, pero esa noche, cuando el circo abrió sus puertas había un algo extraño flotando en el aire, un clima denso que podría cortarse con una navaja. Yo soy un hombre supersticioso, pero esa noche de luna llena le atribuí el problema que nos circundaba a la expectativa que el circo había generado entre las gentes de los alrededores. Todos estábamos queriendo ver de cerca a esas bestias que habían desfilado dentro de las jaulas. Sabíamos que esos hombres bravos se encerraban con las mismas y las hacía cumplir trucos, y las trataban como si fueran mansas mascotas...
La luna estaba en lo alto, iluminaba todo, uno podía ver a más de un kilómetro de distancia sin forzar la vista siquiera. Por lo que con Mirta decidimos ir al espectáculo caminando y aprovechar de la hermosa noche estrellada que bailaba en lo alto esa noche. Después de unos kilómetros de caminata, comenzamos a notar que el aire estaba teñido por un suave aroma a tierra húmeda. Nos miramos en la oscuridad y nos sonreímos, ella y yo nos prometimos eterno amor en una noche del mes de Enero muchísimos años atrás cuando una lluvia impertinente y sin permiso nos aguó un picnic en la mitad de la nada. Cómo y cuánto que reímos esa noche Sinclair, tanto así, que cada noche de lluvia nos amábamos con cada mirada que nos regalábamos, con cada palabra que nos decíamos, con cada caricia que nos dábamos profesábamos y prometíamos el amor, como aquella noche de Enero hace tantos tiempos atrás. En fin... como le contaba, el cielo seguía puramente despejado, ni una nube manchaba su virginal infinidad, sin embargo, el aroma a tierra húmeda siempre pregona tormenta. Soy hombre de campo Sinclair, las tormentas no me asustan ni amedrentan, pero si hubiera sabido el costo a pagar por dicho hecho, la hubiese tomado a Mirta de la mano y la hubiese hecho regresar a la casa. Esa noche la tormenta me arrebató el amor de mi lado, roció mi corazón con tal amargura que hoy me ve aquí tendido, sin ganas, sin fuerzas, desesperado, desesperanzado. No me levanto de esta cama desde hace unos días, tan terrible fue lo sucedido en aquella luna llena que siento no dormir en paz nunca, todas las noches vivo salvajes pesadillas y cada mañana me despierto cansado como si hubiera corrido por todos lados, con rasguños... hay veces que tengo heridas en carne viva, las manos ensangrentadas, barro en los pies, en el cuerpo... No me muevo de aquí desde que me arrebataron todo, porque no solo se llevaron a Mirta, me arrebataron todo... malditos. Sinclair interrumpió por primera vez el relato de este triste hombre con el corazón diezmado. Malditos? quiénes malditos? desde esa noche que usted no se mueve de esta cama? acaso no come? no bebe? no va al baño? cómo es que tiene todo su cuerpo con esas costras de tierra seca si usted no se mueve de aquí? quién se encarga de sus animales, de su granja, de su huerta? qué fue lo que sucedió esa noche? quiénes malditos? dónde está el gato? El hombre dio un largo suspiro y coartó de caer al suelo una lágrima que había escapado de su corazón partido. Ellos malditos, esos que llegaron para aprovechar de nuestra abundancia, trajeron la maldición a mi campo, a mi vida, a mis animales, a mi amor... Sucedió que al faltar un kilómetro para llegar a la carpa se desató un viento muy violento que azotaba como si fuera un ciclón. Cuando usted venía habrá notado que no hay muchos lugares donde repararse del viento, hay en algún que otro lugar un monte pobremente poblado de árboles y después kilómetros y kilómetros de tierra cultivada o para pastoreo y nada más.
Imagine la fuerza que tenía el vendaval que la pobre Mirta cayó al suelo sentada, me agaché rápidamente con tal de no ser arrojado como mi esposa, y me así firmemente de unas pasturas que estaban por allí, le juro Sinclair que si no hubiera sido por eso, me hubiera volado unos metros hacia atrás, figúrese que tuve que tomar la mano de Mirta ya que ella se deslizaba hacia donde soplaba el viento con una velocidad casi increíble. En ese momento, en el que nos tomábamos del piso para no volarnos... se comenzaron a escuchar unos sonidos terribles, al principio creí que era el cielo tronando, pero no había luces de relámpagos (todavía), cosa que llamó levemente mi atención ya que un sonido infernal como el grito de una bestia desesperada, se oyó retumbando por todos lados. A pocos metros un elefante pasaba rodando arrastrado por el viento... miré hacia arriba queriendo elevar una plegaria y fue cuando vi la enorme carpa elevándose hacia cielo cubierto por nubes negras que se erguían hacia el infinito con relámpagos internos. Dios parecía enfurecido o tal vez la furia le pertenecía a Satanás y la descargaba sobre la comunidad perfecta, yo no lo sé. Lo cierto es que del cielo comenzó a caer granizo, las bolas de hielo tenían el tamaño de una pelota de tenis; viera con que furia golpeaban, caían fortísimo rompiendo todo lo que tocaran. El viento amainó bastante, pero viera usted qué espectáculo... Las rejas de las jaulas del circo se encontraban desparramadas por todos lados cerca nuestro, si no puede imaginar la magnífica situación es porque no recuerda que nos faltaba un trecho bastante largo para llegar al circo, que esas rejas estuvieran ahí, que el elefante rodara por el campo como una pelusa ante una brisa, era algo sobrenatural Sinclair. Tan fuerte caían las bolas de hielo que una dio en el brazo de Mirta quebrándolo en tres partes, puede usted creer, se escuchó el furioso crack de la rotura, desconcertado la tomé de la otra mano y la obligué a correr junto a mi, refugiándola con mi cuerpo, cubriéndola de los golpes de los pedazos de hielo que me iban cayendo en la espalda como garrotazos. A metros de llegar al monte, donde bajo unos árboles encontraríamos refugio, tuve la mala suerte de que una bola de hielo me diera justo en la pantorrilla con tal fuerza que me quebró la tibia y el peroné. Mirta con una mano y yo con una pierna, tamaña desdicha, trate de imaginarse ese cuadro dentro de una tormenta furibunda de viento y hielos asesinos viniendo del cielo. Por fin llegamos al resguardo de los árboles al tiempo en que el hielo se transformaba en agua. Parecíamos estar detrás de una catarata, no podíamos ver que sucedía fuera del monte ya que una cortina blanca de agua caía continua, constante, sonante. Poco a poco se iban formando grandes estanques de agua. Nos abrazamos con Mirta y lloramos tristes, asustados, parecía una maldición pergeñada por algún ser maligno. No sé cuanto tiempo pasó de esa lluvia terrible, de ese diluvio, temimos morir ahogados. Lo que sí recuerdo, es que después que paró la lluvia, las nubes parecieron bajar del cielo hacia el mismo suelo, una niebla densa y blanca se asentaba hasta la altura de nuestra cintura. La luna volvía a iluminarlo todo y las estrellas seguían titilando allí como si nada pasara. Hacía un frío espectral, casi sepulcral, nunca hizo tanto frío por estas tierras. Mirta me cargó en su hombro, en el que tenía bueno, y comenzamos a regresar a casa para darnos primeros auxilios, tanto ella como yo sabíamos de estas cosas. Fue terrible el camino de regreso, la niebla no dejaba ver el suelo donde pisábamos, sumarle a esto mi pierna quebrada, y le dará como resultado que estábamos en el suelo cada tres pasos. No sé si fue el dolor o qué, pero creo haber visto los ojos de Lucifer en el medio de la nada, dos pares aquí, otros dos pares allá, y otros dos... nos quedamos congelados de temor viendo como nos miraban y hacían ruidos y gruñidos extraños, de pronto y por sorpresa algo cayó sobre mi espalda y me desplomé aturdido. Traté de erguirme pero en el momento que lo hacía, escuché a mi amada dando el grito más desgarrador que oí en mi vida, mucho más terrible que el barritar de aquel elefante cuando el viento lo arrastraba. Entre la niebla apenas pude ver sus pies pataleando como locos, salvajes, en un frenesí fuera de lo normal, de lo natural pero súbitamente quedaron quietos, tiesos y al instante empezaron a alejarse suavemente perdiéndose en la espesura de la niebla. Me arrastré hacia allí, hacia ella. Una figura negra de cuatro patas apareció ante mi, como una sombra, de la nada. Tenía los ojos iluminados vaya el demonio a saber por qué, se abalanzó sobre mi con las fauces abiertas y ensangrentadas, mordió mi mano la cual había levantado tratando de frenar su feroz embestida, se escuchó un estallido y el cánido cuadrúpedo salió corriendo herido entre las sombras. Esa fue la última imagen que recuerdo, ya que después perdí el conocimiento y no me desperté hasta tres días después en una cama de la salita sanitaria que tiene el pueblo... Qué pasó? Cómo llegó ahí? El dueño del circo con los domadores, apenas se desató la tormenta, comenzaron a asegurar a sus animales, pero algunas de las jaulas cedieron y muchos escaparon, pudieron recuperar vivos a la mayoría. El pueblo entero ayudó en dicha proeza, yo no, yo aún estaba sin sentido. Y su mujer? Mi mujer fue hallada muerta, masticada por animales salvajes, perros seguramente... yo me salvé de milagro. Su gato? Salió a las corridas cuando me vio regresar, fue lo primero que hizo al verme, aún no regresa... Quién cuida de sus animales ahora? Nadie, poco a poco desde aquella noche que fueron desapareciendo misteriosamente, por eso es que hace ya no me muevo de aquí, mi mujer ha muerto y mi ganado ha desparecido por completo, ya no tengo nada que cuidar, prefiero dejarme morir. Usted dijo que se quebró y que ésto pasó hace menos de un mes... dónde está su yeso? Me lo quitaron, soy joven y fuerte, sano rápidamente. Sinclair se puso de pie, se acercó al borde de la cama e inspeccionó los ojos del hombre, se sentó en el borde del colchón, inspeccionó el piso de tierra, dio tres pasos largos y llegó a la ventana que daba hacia afuera, se asomó por la misma, una brisa suave y cálida le acarició el rostro... estaba por atardecer, la luna pronto comenzaría a dibujarse en el cielo y la noche llenaría de su magia el horizonte, los campos. Sinclair se acercó al hombre, metió la mano debajo de su brazo sacando de allí un tres cincuenta y siete magnum, de otro bolsillo sacó una bala que brillaba como la plata, la metió dentro del tambor y se la acercó al hombre. Si usted quiere acabar con su vida, hágalo ya mismo. Usted cree que debo hacerlo? Lamento informarle que usted no es joven y fuerte, lo suyo es más terrible y oscuro aún, figúrese que desde hace quince días que usted no come ni bebe nada, tampoco sacía sus necesidades, no hay olor a orines ni a excremento en la habitación, por lo que usted aquí adentro no excreta ninguna de sus necesidades, que no coma vaya y pase, pero que no beba, el agua es lo que nos mantiene cuerdos y vivos, la falta de hidratación ya debería haberlo vuelto loco, sin embargo a pesar de querer morir le puedo asegurar que usted no está loco, y extrañamente, tampoco está deshidratado, las pupilas no mienten. Su gato salió corriendo apenas lo vio volver, su ganado fue desapareciendo poco a poco, duerme pero amanece cansado, ensangrentado y herido, pero no tiene ninguna de esas heridas a la vista. Lamento informarle señor que el motivo de todo esto es que usted es un licántropo, si dentro de las tres horas que estan por pasar no se vuela los sesos con esa bala de plata que le he dado, pronto va a estar cenando a todos aquellos con los que experimentó la bendición de la abundancia. Yo le recomiendo empezar a escribir su despedida cuanto antes, el sol ya está casi por terminar de ponerse y la luna llena comenzará a brillar en lo alto cuanto antes.
sábado, marzo 15, 2008
Búsqueda -- Promesa.
Me encontraste por la noche,
yo dormía y llegaste entre mis sueños
me dijiste tres verdades
que por lástima hoy no recuerdo.
Me hablaste del corazón,
de la razón y del espíritu,
sentí que me iluminabas
con esas pocas palabras.
Lo tengo, en algún lugar de mi
retengo lo que en sueños me enseñaste
y prometo buscarlo hasta encontrarte.
Me lo prometo más a mi que a cualquiera.
Las verdades que salen de tu boca al corazón llegan,
a la carne ennoblecen y al espíritu fortalecen.
No sé como, ni de dónde sacaré la fuerza,
pero buscaré en tu verbo todas las respuestas.
yo dormía y llegaste entre mis sueños
me dijiste tres verdades
que por lástima hoy no recuerdo.
Me hablaste del corazón,
de la razón y del espíritu,
sentí que me iluminabas
con esas pocas palabras.
Lo tengo, en algún lugar de mi
retengo lo que en sueños me enseñaste
y prometo buscarlo hasta encontrarte.
Me lo prometo más a mi que a cualquiera.
Las verdades que salen de tu boca al corazón llegan,
a la carne ennoblecen y al espíritu fortalecen.
No sé como, ni de dónde sacaré la fuerza,
pero buscaré en tu verbo todas las respuestas.
viernes, marzo 14, 2008
Amor a la distancia -- Poesía
Ahora que soy poseedor
de una hermoso besito electrónico
ando como loco,
me viera tan feliz y contento
mostrándole a mis compañeros de trabajo,
en el huequito de la palma de mi mano,
ese besito tan lindo y tierno
que usted, por mail me ha enviado.
Parece una mariposa chiquitita,
moviendo las alas despacito
paseándose por toda la palma
dejando a su paso todo su aroma.
No sabe cuánto que la extraño
y lo bien que me hacen sus besos lontáncicos
hacen florecer, en este pseudo padecer que me acongoja,
mil un primaveras llenas de flores, colores y aromas.
Es tan lindo saber que a pesar de las distancias
usted siempre se mantiene cerca,
aunque sea en ese mail pequeñito que usted ha escrito
donde sin asunto y en el cuerpo del mismo dejó plasmado su "besito".
Sepa que ese beso salió de la pantalla y se estrelló contra mi cara
que sonriente lo recibía como si fuera usted golpeando la puerta de casa
con las manos llenas de caricias y la boca de besos
y me abrazaba su corazón, y mimaba a mi alma cansada,
que desde el fondo sin pena ni dolo,
nunca ha dejado de extrañarla.
de una hermoso besito electrónico
ando como loco,
me viera tan feliz y contento
mostrándole a mis compañeros de trabajo,
en el huequito de la palma de mi mano,
ese besito tan lindo y tierno
que usted, por mail me ha enviado.
Parece una mariposa chiquitita,
moviendo las alas despacito
paseándose por toda la palma
dejando a su paso todo su aroma.
No sabe cuánto que la extraño
y lo bien que me hacen sus besos lontáncicos
hacen florecer, en este pseudo padecer que me acongoja,
mil un primaveras llenas de flores, colores y aromas.
Es tan lindo saber que a pesar de las distancias
usted siempre se mantiene cerca,
aunque sea en ese mail pequeñito que usted ha escrito
donde sin asunto y en el cuerpo del mismo dejó plasmado su "besito".
Sepa que ese beso salió de la pantalla y se estrelló contra mi cara
que sonriente lo recibía como si fuera usted golpeando la puerta de casa
con las manos llenas de caricias y la boca de besos
y me abrazaba su corazón, y mimaba a mi alma cansada,
que desde el fondo sin pena ni dolo,
nunca ha dejado de extrañarla.
jueves, marzo 13, 2008
Optimización del tiempo: Turno Mañana -- Cosa
Apagar el despertador, delicadamente, aunque uno estuviera soñando el sueño perfecto. Sacar el pie derecho de abajo de las sábanas y dejarse llevar por la fuerza de gravedad hasta quedar prefectamente sentado al borde de la cama. Bostezar abriendo bien grande la boca mientras se levantan los brazos y se estiran formando una ve corta luenguísima. Frotarse la cara y los ojos con la palma y el dorso de las manos. Sonreir un poquito mientras se tantea alrededor entre el sueño y la vigilia, buscando el par de medias que se vaya a usar ese día. Al encontrarlas, lo primero que se debe hacer es ponérselas, ésto mantendrá nuestros pies calentitos.
Ir al baño, abrir el agua del lavamanos, lavarse los dientes según el procedimiento indicado por el dentista de siempre. Si te vas a duchar no hace falta que te laves la cara, ni las manos, pero si que te quites las medias. En el caso que no te duches, estar atento que al lavarse la cara no se queden pegadas a los ojos, las lagañas. Secarse bien, ponerse la camisa o la parte de superior de las prendas de vestir que vayas a utilizar ese día. Recordar que lo primero de la mañana han de ser las medias, esto es fundamental para no pisar el suelo frío y congelarnos, en el caso de tener pantuflas, calzárcelas es una buena solución para no dejar las medias hechas un enchastre. Una vez acomodada la parte superior de las prendas de vestir, ponerse la que corresp0nde a la media, léase por ésto pantalón, bermuda, pollera, pollerón, etc, etc, según sea su gusto, posibilidad o preferencia.
En caso que el uniforme a utilizar así lo requiera, recién ahora es el momento de ponerse el cinturón, la corbata, el pañuelo alrededor del cuello. El uso del cinturón es un elemento altamente recomendable, sobre todo con patalones que nos quedan holgados, él mismo sirve para mantener sujeto el pantalón a la cintura constantemente y que éste no caiga al suelo dejándonos en ropa interior, muertos de vergüenza, en la casa de los suegros o el embajador, como ejemplos. El antepenúltimo paso es calzarse. A esta altura ya estamos fuera de la cama, distendidos, con los dientes lavados y limpitos. También estamos vestidos, llevamos puestas pantuflas o zapatos, medias, parte media de nuestra indumentaria (pollera, pantalón, short o lo que venga en gana), cinto, en caso de ser necesario y la parte superior de nuestra vestimenta (camisa, remera, camisola, al igual que la parte media a gusto y preferencia). A la parte superior de nuestra vestimenta podemos agregar abrigo o impermeable en caso que el clima haya afuera así lo requiera. Por último sombrero, pañuelo o cualquier cosa que cubra la cabeza. Así, en menos de quince minutos uno ya puede estar preparado para salir a la calle e ir a hacer lo que debiera hacer. En el caso de bañarse a la mañana calcular de cinco a diez minutos más de lo aquí estipulado. En caso de afeitarse sumar veinte minutos, en caso de depilación se recomienda realizar dicho acto el día anterior.
Se recomienda quitar los excedentes de pelos que queden tanto en la rejilla del lavamanos como en sus bordes, en el piso, en el inodoro, en el videt o en la bañadera. En caso de tener que acortar los tiempos recomendamos lavarse los dientes, afeitarse y bañarse en un mismo sitio al mismo tiempo, siempre y cuando claro esta, este lugar sea en la bañera o en la ducha. Si usted tiene pelo largo necesitará de unos cinco a siete minutos adicionales por cada diez centímetros de pelo, tener en cuenta. Los cabellos enredados suelen ser un contratiempo importante, tanto en la etapa del lavado, del enjuagado y en la del peinado.
Importante:
En caso de usar pijamas o ropa de dormir, desnudarse camino al baño.
No orinar en la bañadera mientras se está bañando aunque el tiempo apremie.
El orden puede ser alterado, mas si éste se altera, la casa no se responsabiliza en la optimización del tiempo ni en la buen presentación final del elemento, osea, usted respetablemente aseado y vestido en menos de veinte minutos, al momento de despertar.
Antes de ponerse los zapatos o el calzado que vaya a utilizar, recordar quitarse las pantuflas.
El tiempo posible en el maquillaje, o el requerido en la etapa del peinado no están contemplados en esta optimización.
El tiempo posible en el maquillaje, o el requerido en la etapa del peinado no están contemplados en esta optimización.
No incluye comidas.
miércoles, marzo 12, 2008
Noche de cementerio -- Poesía
Mira esos espíritus,
oscuros, agitados,
como se mueven silenciosos,
sin permiso,
blandiendo sus siluetas descaradamente
esgrimiendo cuando quieren
fantasmagóricos sonidos en las sombras,
valiéndose en la imposibilidad
de ser vistos, reconocidos,
con su fría estampa,
su intangible presencia,
que se te vienen encima
y no respiran, y no caminan
pero están cerca
tan cerca que los sientes,
que la piel se pone como de gallina
y sientes frío,
y sientes miedo,
por saber que no estás solo
que hay mucho más de lo que ven tus ojos
y no hay explicación posible,
o tal vez lo sea la locura,
que causa la misma pavura
que esas figuras oscuras, penitentes,
vagando por las sombrías tinieblas
con sus ruidos de ultratumba
arrastrando por aquí cerca
las tristezas de haber muerto
sin alcanzar nunca
ni el infierno,
ni el paraíso.
oscuros, agitados,
como se mueven silenciosos,
sin permiso,
blandiendo sus siluetas descaradamente
esgrimiendo cuando quieren
fantasmagóricos sonidos en las sombras,
valiéndose en la imposibilidad
de ser vistos, reconocidos,
con su fría estampa,
su intangible presencia,
que se te vienen encima
y no respiran, y no caminan
pero están cerca
tan cerca que los sientes,
que la piel se pone como de gallina
y sientes frío,
y sientes miedo,
por saber que no estás solo
que hay mucho más de lo que ven tus ojos
y no hay explicación posible,
o tal vez lo sea la locura,
que causa la misma pavura
que esas figuras oscuras, penitentes,
vagando por las sombrías tinieblas
con sus ruidos de ultratumba
arrastrando por aquí cerca
las tristezas de haber muerto
sin alcanzar nunca
ni el infierno,
ni el paraíso.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
